Cartas de lectores

No perdamos el norte

La existencia del aborto en nuestro país y en todas las sociedades del mundo ha sido puesta en escena.

Domingo 15 de Julio de 2018

La existencia del aborto en nuestro país y en todas las sociedades del mundo ha sido puesta en escena. Todos tenemos una postura sobre tan delicado tema. Siempre la tuvimos, sólo que hoy se la saca a la luz. Las personas de todos los estratos sociales escuchan, debaten, opinan. Se habla de aborto y como efecto dominó surgen problemáticas múltiples que nos obligan a pensar y tomar posiciones. En buena hora que así sea. Esta vez quiero reflexionar junto a todos sobre los derechos de la mujer a "decidir" sobre su cuerpo. Se insiste, sobre esa libertad que por supuesto comparto. Aunque considero que esa mujer que decide, debería primero tener conciencia sobre lo que está haciendo y no dejarse llevar graciosamente por lo que le digan sus familias, sus amigos, su entorno social, o su religión. Saber lo que está haciendo cuando resuelve tener relaciones sexuales, o tener un hijo, o no tener hijos, hacerse un aborto o no hacerlo. Lo que sea debería ser sobre la base de una información y formación correcta. Esa mujer, muchas veces niña, tendría que ser instruida sobre esa temática desde muy temprana edad. Desde la escuela, desde su hogar. Conocer que el despertar de sus deseos sexuales es natural y bello, que no es pecado, y que si resuelve llevarlos a la práctica lo debe hacer en plenitud pero con los cuidados apropiados. Conocer lo que es un embarazo, la importancia de un hijo, las consecuencias físicas y psíquicas de un aborto, la existencia de métodos anticonceptivos, su uso apropiado. Notable ¿no? A las mujeres en esta materia la naturaleza nos obliga a resolver en soledad. Somos las que tenemos la última palabra. Salvo que nos fuercen, claro. Concluyendo, adhiero a la premisa de esta lucha: "Educación sexual para decidir", con la sabiduría imprescindible; "anticonceptivos" al alcance de todas para evitar el embarazo no deseado y sus consecuencias, y mientras tanto y como último recurso "aborto legal" para no morir. Y un deseo a futuro: la disminución de los abortos hasta lograr en el tiempo su completa desaparición. Ese es nuestro norte, simplemente porque estamos a favor de la vida.

El grave error de la mayoría de los físicos

Puede parecer insólito pero es así. Como siempre se venía usando la misma fórmula para estimar la velocidad de un elemento en movimiento —y la luz lo es— nadie se dio cuenta de que "la velocidad" no se mide, la velocidad se calcula, que no es lo mismo; y su cálculo se hace utilizando la fórmula que antes hubiera sido consensuada. Ese error de concepto parece de poca importancia pero, sin embargo se ve reflejado, entre otros casos, en el trascendental experimento de Michelson y Morley de 1887, y realizado en Berkeley, EEUU. Debemos repetir hasta el cansancio que dicho experimento no mide velocidades. Solamente mide recorridos y demoras (o sea espacio y tiempo). En consecuencia, si las calculamos con la fórmula clásica nos dirá que ambos tramos de luz irán a velocidades diferentes, pero si las calculamos con la fórmula propuesta por Albert Einstein en 1905, ambos tramos tendrán siempre la misma velocidad. Para más detalles pueden escribir a rgomezkenny36@yahoo.com.ar

Un tal Pity, y la historia se repite

Los acontecimientos que desencadenaron en la detención del cantante y compositor Pity Alvarez son los mismos que vemos recurrentemente los que trabajamos a diario en esta problemática. Un adicto a la deriva, con la voluntad adormecida, una familia tan dependiente y confundida como él y una sociedad que ve pasar como en una película de terror aquello que no le afecta y por ende se despreocupa y estigmatiza. Entonces escuchamos "qué podríamos haber hecho" y "dónde está el Estado para estos casos". La verdad es que desde nuestra organización venimos haciendo y poniendo el cuerpo hace más de treinta años en esta compleja tarea de ser puente humano y solidario para que sujetos como Pity puedan encontrar en la otra orilla un proyecto existencial armonioso. La posibilidad que un sujeto pueda plantarse en su sombría forma de vivir y tomar la decisión trascendental de cambiar de rumbo tiene que ver con ir "cercándolo" por decirlo de alguna manera entre las Ongs y los estados municipales, provinciales y nacionales con abordajes específicos y responsables para que inicie un proceso terapéutico en un espacio supervisado y multidisciplinario. No con discusiones interesadas y demagógicas donde se piensa en agradar a la masa popular por encina de iluminar la intimidad descuajada del adicto. El desafío siempre será transformar una vida para proyectar ese bienestar integral en el mejoramiento de la efímera existencia cotidiana.

Sobre el desfinanciamiento

Los jubilados provinciales celebramos el decreto 633/18, del Poder Ejecutivo Nacional sobre la no homologación de toda suma no remuneradas ni bonificables en convenios colectivos de trabajo, por agraviar los intereses de los aportes a la Seguridad Social. En Santa Fe tiene sustento en la ley provincial 12.469/2005 y la resolución 278/14 de la Defensoría del Pueblo. Estas prácticas no sólo desfinancian en Santa Fe la Caja de Jubilaciones, al Iapos y sumas que eluden otorgar esas recomposiciones a jubilados, pensionados y retirados santafesinos.

Desafortunadas declaraciones

Apartado de la ética y moral, resultaron los dichos publicados por el director de Tránsito de la Municipalidad de Rosario, que encabezaron la portada de tan prestigioso matutino este domingo pasado, tratando de corrompibles al cuerpo de inspectores que tiene a su cargo. No hace un día, una semana, un mes, ni un año que ejerce tal Dirección. No sólo daña el desempeño de quienes trabajan en esa área sino a todos los funcionarios públicos que realizan la labor de inspección. Qué daño causó, no sólo a los funcionarios de la ciudad sino a todo el círculo que rodea a los mismos, familiares, vecinos, y la administración actual. ¡Qué pena que en tiempos que se necesita unidad en el accionar conjunto, vaya a saber con qué intereses oscuros o simplemente por querer brillar en el candelero, utilizan un lenguaje muy cool llamado postverdad.

Los textos destinados para Cartas de los Lectores no deben exceder las 200 palabras. Tienen que consignar nombre y apellido del autor, número de documento de identidad, domicilio, número de teléfono y deben estar firmadas, sin excepción. La Capital se reserva el derecho a resumirlas y corregirlas. Enviarlas o traerlas personalmente a Sarmiento 763. Por correo electrónico a cartaslectores@lacapital.com.ar o a través de www.lacapital.com.ar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario