Miércoles 18 de Junio de 2008
Más allá de los desaprensivos dichos del personero y voz cantante de la agresividad del gobierno nacional contra una porción cada vez mayor de población, como argentino y rosarino quiero dejarle en claro a Luis D’Elía que el Monumento Nacional a la Bandera no necesita ningún tipo de desagravio. Que puede quedarse tranquilo donde esté, porque indudablemente y en especial después de sus expresiones, acá en la ciudad, es "persona no grata". Aquí no necesitamos que venga con sus colectivos cargados de marginales pagados por la chequera oficial para imponer un supuesto desagravio, porque el mismo D’Elía, con su grosera presencia, es un agravio para todos los argentinos. Resulta inexplicable su actitud patotera, sin ninguna representatividad más que la que le otorga el gobierno nacional.
Carlos Cambiaso Picasso, DNI 6.052.133, chalecamb_pi@yahoo.com.ar