No deje de ser amable
El pasado 25 de marzo, a la 1 de la madrugada, llegué a la Terminal de Omnibus de Rosario después de tres días placenteros de descanso.

Lunes 07 de Abril de 2008

El pasado 25 de marzo, a la 1 de la madrugada, llegué a la Terminal de Omnibus de Rosario después de tres días placenteros de descanso. Fui a la parada de taxis por calle Cafferata y allí terminó lo apacible. Estaba con tres amigas más, todas con bolsos deportivos de tamaño normal y le pedimos al conductor —que miraba hacia el firmamento pero "debíamos" subir allí, ya que era el próximo en la fila de autos— del taxi Peugeot 504, Nº de chapa 0409 que por favor nos colocara los bolsos en el baúl. Se bajó y de muy mala manera nos dijo que había una nueva ordenanza municipal y que debía cobrarnos por colocar más de dos bolsos en el baúl y por eso no se bajaba. Y luego se negó a llevarnos. Le quiero decir a ese señor que ni siquiera fue capaz de abrirnos el baúl y darnos la explicación como corresponde que no le íbamos a pedir que nos guardara los cuatro bolsos, que si debíamos abonar lo íbamos a hacer, que el taxista que nos llevó para irnos de la ciudad tenía un auto más chico y no nos dijo nada, que también existe la ordenanza que los vehículos de más de 10 años deben cambiarse, que no olvide que es un transporte público y que no deje de lado la amabilidad, aunque le sobren pasajeros.
Silvina A. Scarpolini
DNI 21.690.049