Domingo 11 de Mayo de 2008
Cuando el Estado nacional no da soluciones claras a sus problemas, es que algo anda mal. El modelo económico actual necesita de correcciones inmediatas. Baste para ello conocer cifras de nuestra ley de leyes, el presupuesto nacional, que determina toda la acción posible de nuestros gobernantes y sobre todo refrescar la memoria de quienes olvidan que nuestra Argentina es un país deudor, que necesita para recomponerse de varios años de austeridad, aunque no necesariamente los ajustes deben ser realizados a costa de su pueblo o del interior del país. Da a conocer la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública que los intereses de la deuda pública, sumados a lo que se refinancia, equivalen hoy día a todo lo que el Estado nacional destina para el pago de sus 330.000 empleados, incluidas las fuerzas armadas y de seguridad. Además se proyecta para 2008 el financiamiento por intereses de 6.100 millones de dólares, para 2009 de 6.900 millones y para 2010 de 7.500 millones, con un incremento en este corto período del 23 por ciento de la deuda. Otro signo preocupante es que en 2003 se destinaba un 37 por ciento para atender las prestaciones sociales, que incluyen jubilaciones y pensiones, y que en la actualidad, pese a la mayor recaudación y al fuerte crecimiento de los requerimientos de los beneficiarios, se ubica en un 33,9 por ciento. Bastan estas cifras para señalar que pese al orgullo de saber que crecemos a una buena tasa, los sueños de los "trenes balas" deben por ahora evitarse para no caer en un peligroso insomnio, producto de nuestras crecientes deudas públicas.
Juan Carlos Romano
DNI 3690388