Cartas de lectores

No al prejuzgamiento

Comparto la posición del señor Carlos Solero (carta de lectores publicada el 14 de diciembre con el título "No callar"), en relación a la necesidad social de superar toda forma de discriminación por motivos de sexo o género, siendo la mayoría de los argumentos que hoy se esgrimen en ese sentido más que suficientes para que se considere que ese propósito constituye un escalón muy importante en el ascenso de la humanidad como un todo indisoluble.

Miércoles 02 de Enero de 2019

Comparto la posición del señor Carlos Solero (carta de lectores publicada el 14 de diciembre con el título "No callar"), en relación a la necesidad social de superar toda forma de discriminación por motivos de sexo o género, siendo la mayoría de los argumentos que hoy se esgrimen en ese sentido más que suficientes para que se considere que ese propósito constituye un escalón muy importante en el ascenso de la humanidad como un todo indisoluble. Pero este comentario tiene por objeto llamar la atención sobre las notables contradicciones a las que conducen las sobreactuaciones ideologizadas, tan de moda por estos días. Ahora, en Nicaragua se desestimó la denuncia de la señorita Fardin, y hasta una de sus hermanas dijo que era falsa. Y a las pruebas me remito con los siguientes interrogantes: ¿conoce el señor Solero, así como muchos opinadores mediáticos seriales, alguna prueba, indicio o suposición fundada que le permite tratar de "aberrante acto", "ser abyecto", "que ultrajó a una mujer", entre otras apreciaciones, a lo supuestamente actuado por el señor Juan Darthés, que es el acusado de que se trata, de lo que todos los demás ciudadanos de a pie como yo no hemos llegado a anoticiarnos? Y me sigo preguntando, de puro curioso nomás: si así no fuera, ¿no constituyen las calificaciones que Solero le endosa a Darthés la misma forma de juzgamiento arbitrario que se intenta erradicar? ¿O se tratará de otra forma de estigmatización social que condena a alguien que hasta ahora sólo es un acusado por un hecho de hace nueve años ocurrido en otro país y durante una gira de la que la menor denunciante participaba, en apariencia, sin ningún allegado que oficie como tutor o encargado de su resguardo; y sólo faltaría que le aplicaran al acusado los métodos de tortura de la Inquisición, del estalinismo o del nazismo para lograr una confesión en línea con lo que estas personas ya dan por sentado? Por mi parte, pienso que se deben enfrentar, en la medida en que cada uno lo crea posible, a todas las formas de hipocresía y en especial a aquellas que les permiten a algunas personas convertirse en los dueños de la verdad sin tener fundamentos ciertos que los respalden.

DNI 6.058.288


Ideología forzada

Recientemente se celebraron 35 años de democracia, pero renacen imposiciones netamente dictatoriales. Ya no asombra el autoritarismo de la llamada ideología de género, pero ahora se llegó al extremo de obligar al periodista Baby Echecopar a cederle 10 minutos semanales y gratuitos de su programa a autodenominadas "feministas", para que le refuten sus ideas sin que pueda oponerles argumentos. Estamos plagados de programas conducidos con fanatismo por ideólogos e ideólogas de género, sin que a nadie se le ocurra imponerles argumentos contrarios, pero el señor Echecopar y su audiencia son censurados sólo por no someterse a esa ideología forzada. ¿Dónde quedó la libertad de expresión?

DNI 6.065.831


Agradecimiento y feliz fin de año

Al cierre de un año loco, agradezco al diario La Capital por haber publicado mis cartas durante 2018. Felicito también a todos aquellos que sin tener afiliación partidaria alguna o intereses personales defienden la libertad de expresión con sus excelentes cartas de lectores. Que en 2019 no nos cierre el kiosco de la esquina y, muy especialmente, que aterrice del espacio exterior un candidato que no sea ni corrupto ni inepto, y que tenga una visión clara de qué puede llegar a ser la Argentina con un plan apropiado.

Leonardo Peusner


Plaza Buratovich, caos y tierra de nadie

Todos los fines de año los vecinos de Echesortu, y principalmente los que vivimos frente a la plaza Buratovich, tenemos que soportar durante las madrugadas de Navidad y Fin de Año la toma, literalmente, por parte de jóvenes que no tienen idea del respeto, la convivencia y las buenas costumbres, sin importarle en lo más mínimo si entre la gente que vive alrededor de la plaza hay enfermos que necesitan descansar. Es tal la falta de educación que hasta se burlan de la GUM ante el llamado de los vecinos. Pero no toda la culpa la tienen estos jóvenes. El gobierno socialista tiene mucha culpa en esto porque es muy habitual escuchar a sus funcionarios, con la intendenta a la cabeza, diciendo que hay que aprovechar los espacios públicos para demostrar que Rosario no es una ciudad violenta, cuando tenemos un promedio de cuatro o cinco muertos por semana. Sigan alentando esto, la gente al fin se dará cuenta de muchas cosas y esperemos que en las próximas elecciones tengan su merecido.

Daniel Pautrier


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