Ni polémicas ni atropellos
"Ni polémicas ni atropellos" podría ser un título para la novelita que algunos periodistas o medios pretendieron darle al hoy histórico "por qué no te callas", de un rey devaluado a un presidente latinoamericano...

Lunes 17 de Diciembre de 2007

"Ni polémicas ni atropellos" podría ser un título para la novelita que algunos periodistas o medios pretendieron darle al hoy histórico "por qué no te callas", de un rey devaluado a un presidente latinoamericano legitimado democráticamente durante seis elecciones. Mientras nada informaban de los acuerdos y resultados de la Cumbre en realidad. De qué polémica hablan, cuando se trataba de dejar claramente establecido el papel del fascista Aznar ante el golpe en Venezuela, o pretendiendo culpar a ETA de los atentados de Atocha, para ganar las elecciones, que perdió a manos de su novel defensor, Zapatero. Aznar y Zapatero pueden tener los reyes que quieran, no creo lo mismo de la mayoría de los españoles, en todo caso es un asunto de ellos. ¿Pero reyes en nuestra América, desde cuándo, hasta cuándo, no les basta con los 500 años de atropellos, saqueos y miseria? ¿Además del petróleo que sus empresas se siguen llevando, robando, de nuestros países, quieren también llevarse nuestra dignidad? A Bush y su Alca ya se los paró en Mar del Plata, nuestro presidente tuvo directamente que ver con ello, ahora el turno es de Hugo Chávez Frías frente a los neocolonialistas europeos, modernos imperialistas pero acá no quedará la cosa. América camina nuevas sendas, nuevos aires de renovación, independencia y liberación avanzan, se desarrollan y consolidan. Unos con más problemas que otros, unos con más decisión que otros, pero todos contra cualquier intento o nuevas formas de dominación. Ya hemos probado de todo y nada de lo que pretendan imponernos tuvo o tendrá éxito. Ni polémica ni atropello: dignidad y patriotismo. La Nación latinoamericana tiene su autoestima bien alta como para dejar pasar las torpezas de figuras monárquicas que ni siquiera en los libros debieran ya aparecer. Concluyo tomando una definición sensata e inequívoca de Fidel Castro: esto es una "victoria ideológica"; clara y contundente, agrego. Y en todo caso lo que se llevan al viejo continente es una enorme derrota ideológica.

Héctor Marinángeli, DNI 11.448.330