Nadie controla los ruidos (II)
En el centro durante las madrugadas, y no tanto, es permanente el atronador ruido de vehículos con
escape libre. Nadie los controla. Aparte hasta que los noctámbulos toman el colectivo en la parada
de Córdoba y Laprida gritan, cantan y aplauden como si estuvieran en un show, y los vecinos
esperamos a las 7 para reiniciar nuestro descanso.
Sábado 29 de Diciembre de 2007
En el centro durante las madrugadas, y no tanto, es permanente el atronador ruido de vehículos con escape libre. Nadie los controla. Aparte hasta que los noctámbulos toman el colectivo en la parada de Córdoba y Laprida gritan, cantan y aplauden como si estuvieran en un show, y los vecinos esperamos a las 7 para reiniciar nuestro descanso.
Oscar Cipres