Lunes 22 de Septiembre de 2008
A siete meses efectivos de haber asumido como presidente del Club Rosario Central, el doctor Horacio Usandizaga y su comisión directiva consiguieron los siguientes beneficios para el club: ordenaron el concurso de acreedores y blanquearon la situación posconcursal. Compraron el predio de Arroyo Seco; modificaron totalmente la estética del Gigante de Arroyito e incorporaron el riego artificial; inauguraron los palcos vip, un lujo para el estadio. Todos los empleados del club, incluidos los jugadores, cobran puntualmente del 1º al 5 de cada mes; recuperación de una enorme cantidad de socios en mora; se iniciaron obras para la ciudad deportiva y otras sedes; se trajeron jugadores que realmente son refuerzos porque juegan en el primer equipo y no como trajo la anterior comisión directiva, de vacaciones pagas al club; en carpeta quedan los proyectos de las bandejas en el estadio. La reforma total en el predio de Arroyo Seco y otras que no tengo presente. Se incrementó la actividad social en el club, se activaron todos los deportes amateurs y se le dio la real atención a todas las divisiones inferiores y especialmente al básquet. Por todo lo expuesto, el doctor Usandizaga merece nuestro más profundo agradecimiento por haber reubicado a Rosario Central en el lugar que nunca debió abandonar, el tercer grande dentro de la República Argentina. Lo único que empaña indirectamente esta excelente administración es la Justicia, que no se pronuncia contra los anteriores delincuentes que gobernaron el club y que hace tiempo tendrían que estar entre rejas y no caminando impunemente por las calles de Rosario.
Enrique Alberto Passano,
LE 6.034.651