Viernes 25 de Julio de 2008
Violetta y Cristina eran dos adolescentes gitanas que se ahogaron hace unos días en Torregaveta, una playa de Nápoles. La imagen que recorrió el mundo mostró a las dos chicas tiradas en la arena mientras algunas personas caminaban o tomaban sol a metros de los cadáveres. Esto es lo mismo que estar cenando en un restaurante y en una mesa cercana hay dos muertos y todos siguen platicando y masticando como si nada hubiera pasado. No sé realmente que pasa con los seres humanos. Tal vez con perros o caballos, que no tienen el poder de razonar, un espectáculo denigrante como el de Italia no hubiese sucedido. Al parecer las chicas pedían limosna en el lugar y sin saber nadar se internaron en el mar y aunque un par de bañistas salvaron la ropa de los humanos intentando reanimarlas las jóvenes perdieron la vida por querer disfrutar un poco de la naturaleza. Estar tomando sol como si nada, en esas circunstancias realmente le produciría arcadas hasta a un rinoceronte. Lo ocurrido en Nápoles es una muestra más de la decadencia de los europeos, que ni con sus valiosos euros pueden tapar sus graves miserias humanas.
Daniel Ciúffoli, daniciu@hotmail.com