Cartas de lectores

Mirando el horizonte

Martes 21 de Mayo de 2019

Evidentemente hay conductas diferentes. Es una manera de ver y también de comprender. La crisis está y son tiempos difíciles. Hay gente desocupada pero también hay muchísimos venezolanos que, huyendo de su país, se notan entre nosotros. En este tiempo de desocupación los venezolanos trabajan. Dicen sus empleadores que son responsables, educados y que cumplen a conciencia su tarea. Están conformes. Entonces no todo es desocupación. Otra cosa que se ve son los comercios de los barrios, que generalmente tienen muchos gastos, altos alquileres y servicios. No obstante, estar en una temporada de otoño casi llegando al invierno cierran a mediodía y con suerte vuelven a abrir entre las 6 o 17. ¿No es un lujo cerrar alrededor de cinco horas diarias? Cinco horas que aunque se dice bajan las ventas, quizás si la gente que pasa o que vive en los alrededores, no lo puede comprar y debe ir a los supermercados que sí están abiertos todo el día. Hay muchos dirigentes barriales, o que nuclean a quienes por lo general suelen tener íconos de izquierda, fotos del Che, que protestan y marchan contra el gobierno. En realidad, hay muchos que se quejan, las cosas están muy difíciles. Pero con esa ideología que se embanderan están sus hermanos cubanos, que ganan 27 dólares mensuales. Y que le agregan una cartilla con algún poco de arroz, harina y algún que otro producto que les vende el Estado a un precio promocional. Toda su lucha de todas las horas es comer, que no es alimentarse. Sólo escapan a esta situación aquellos que tienen parientes que viven en países capitalistas, desde donde les envían ayuda económica para sobrevivir. En fín, cuesta entender tantas contradicciones, pero quizás la explicación está en que somos argentinos.

Miguel Amado Tomé

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