Memoria, fluidez y creatividad

Miércoles 19 de Octubre de 2022

Hay que hacer una distinción entre fluidez y rapidez en el pensamiento, porque un individuo puede ser fluido pero no tan rápido, o rápido pero no fluido. Ser fluido requiere generar ideas en avalancha, y ser rápido significa generarlas linealmente en un tiempo reducido.

Si tomamos una superautopista de 8 manos, y el tráfico es el adecuado, obtendremos fluidez y rapidez en la circulación vehicular; y si ahora tomamos una ruta de 2 manos con el 25% de los automóviles de la autopista, probablemente obtengamos valores similares de fluidez y rapidez; pero si quisiésemos pasar el caudal completo de la autopista a la ruta angosta, atascaríamos ambas variables.

A diferencia de una autopista, en la mente, los datos circulan solo cuando se activan asociativamente. Un memorioso puede activar muchos datos (fluidez) o pocos datos (falta de fluidez) y, en ambos casos, ser rápido de pensamiento o lento. La velocidad del pensamiento, hasta cierto punto, es independiente de la fluidez asociativa.

Las emociones también intervienen en la fluidez y en la memoria. Pueden bloquear ambas cosas. También el interés o el dominio del tema hacen a la fluidez. Entonces la fluidez es relativa, entre otras cosas, al tema, al interés y a lo emocional. La expresión verbal de las ideas suele ser más lenta que la asociación de ideas previas. La avalancha asociativa (fluidez) la puede producir una gran memoria, o la opción de desmenuzar cada dato en múltiples aspectos parciales, y que, cada uno de ellos, a su vez, pueda conectarse con la infinidad de aspectos parciales de muchos otros datos o vivencias.

Esta capacidad de desmenuzamiento de los recuerdos y su vinculación con una infinidad de otras pequeñeces análogas, junto a la fluidez, contribuyen a la creatividad y a la sabiduría.

Jorge Ballario