Cartas de lectores

"Me tiraron un tiro, me muero"

"Me tiraron un tiro, me muero": El último mensaje de un ángel en el país de la injusticia. Todo hecho es lo que es y es un símbolo de otra cosa.

Martes 31 de Julio de 2018

"Me tiraron un tiro, me muero": El último mensaje de un ángel en el país de la injusticia. Todo hecho es lo que es y es un símbolo de otra cosa. La crónica siempre se escribe en clave austera: la agente de la Bonaerense Lourdes Espíndola (25) fue baleada en Ituzaingó mientras esperaba el colectivo para regresar a su casa. El último parte médico informó que su estado era irreversible: tiene muerte cerebral. Lourdes vivía en pareja con Fernando Altamirano (34) quien también era agente de policía, y era madre de tres hijos. La objetividad del hecho emparenta con otro: horas antes, en Glew, Tamara Ramírez (26), otra mujer de la fuerza, fue asesinada en un intento de robo. Lo que sigue, como la vida, refiere a subjetividades y azares. Encendí el televisor y vi la cara de Lourdes mientras el cronista relataba la noticia. La carita de Lourdes. En lenguaje público debería decir que su rostro era angelical. Pero en mi vivencia interior sentí que se trataba de un ángel. Vi también otra foto de Lourdes junto a Fernando y un bebé. Sentí la presencia mágica de una mamá amorosa. Vi luego otras fotos de Lourdes. Aprecié su belleza y sonrisa, que se me hacía una sonrisa del bien. Sentí cariño. Estaba solo y se me escaparon algunas lágrimas. Hubiera querido ser Dios para salvarla. No soy creyente, pero pedí con el corazón que Dios no se la llevara. Escuché el llanto de Fernando. Y la transmisión de su amor y de sus sueños: "Teníamos sueños, queríamos comprar un terrenito para hacer un dúplex y no vivir toda la vida siendo policías. No quería esperar a terminar así, tengo hijos. Somos una familia, teníamos sueños, teníamos vocación de policía, amamos lo que hacemos. El policía de la provincia de Buenos Aires está todo el tiempo desprotegido". Escuché el testimonio de Juan Carlos Espíndola, el papá de Lourdes, quien contó: "Ella desde que estaba en el jardín decía que quería ser policía, ahora tenemos que rezar y pedirle a Dios que salga adelante". Lourdes tenía 25 años. Cuando se han vivido muchas décadas, el tiempo pasado mirado en retrospectiva se va como apretujando. Entonces, desde mis 60, los cinco años de aquella Lourdes del jardín y los 25 de la policía trágicamente baleada apenas parecen un rato prolongado. Los niños de mi generación solían decir que cuando fueran grandes serían bomberos o policías. Como Lourdes. A juzgar por las palabras de Juan Carlos, lo que para tantos niños era una mera ocurrencia en Lourdes fue un sueño que se plasmó en realidad. En una de sus tantas sentencias sabias, Oscar Wilde decía: "En este mundo sólo hay dos tragedias: una es no conseguir lo que se desea y la otra, conseguirlo". Quizás la frase refiera al desencanto que la realidad suele devolver al deseo proyectado. Acaso sea una síntesis doliente del destino de Lourdes. La crónica austera agregaba que Lourdes tenía que ir a buscar a su hijo de seis años, quien la esperaba para cenar. Entonces no puede dejar de pensarse en el detalle de ese niño que habrá esperado el regreso de su mamá. Recordemos, además, que Lourdes era madre de tres niños. La vida puede ser muchas cosas, pero también es la sucesión del conjunto de los detalles vividos. Presencia o ausencias. La crónica puede ser escueta. Pero la emoción se filtra en sus recovecos. Quien escribe esta nota habría querido tener una hija. Como Lourdes. Pienso entonces en la desolación de Juan Carlos, su papá. La muerte de Lourdes produce la tristeza de lo irreparable. Seguramente mañana algún analista político discurrirá sobre inseguridad, culpables y responsables. Después sobrevivirá el silencio, hasta la próxima muerte. A mí me quedaron resonando las últimas palabras de Lourdes: "Me tiraron un tiro, me muero". Y los ecos de la tragedia en tres niños y una familia a quienes les arrancaron al ángel de Lourdes.
Federico González


El doctor Abel Albino y Pelé

El astro de fútbol, Pelé, jugó cuatro mundiales y ganó tres. El único que no ganó fue en Inglaterra 1966, donde le pegaron por todos lados dejando al mejor jugador afuera de la competición. En estos días, los que están a favor del asesinato de niños por nacer (aborto legal y gratuito) han visto en Abel Albino a su mejor "adversario", y sin importarles ensuciar a un verdadero prócer viviente de la Argentina, le han dado palos desde todos lados. Abel Albino cometió el "error" de hacer un comentario (entre tantísimas declaraciones sobre la pobreza, la falta de cloacas y agua potable, de las que nadie se hizo eco para nada) de un tema que al menos es opinable. Desde varios ambientes muy serios se afirma la absoluta eficacia del preservativo en la lucha contra el sida, pero también otros muchos ambientes muy serios (estudios de Harvard, entre ellos) niegan esa total infalibilidad y le asignan un menor porcentaje. En definitiva, un tema polémico, opinable. Claro, el tema del aborto no es opinable, ni defendible, porque todas las comunidades científicas coinciden en que hay vida desde la concepción (de hecho la semana pasada la primera beba de probeta cumplió 40 años) ¿Y qué fue esa "beba" en la probeta? ¡Sí! ¡Exacto! ¡Un embrión! Por eso, los que apoyan esta ley inconstitucional, se la agarraron con Albino por el tema del preservativo, para desacreditarlo y dejarlo "fuera de la competencia" en el debate por la ley. Hasta llegaron a cuestionar los aportes de dinero que recibe su fundación Conin. ¡Por favor! Por un lado Conin empezó sin aportes estatales y trabajó altruistamente salvando a miles de niños de la desnutrición. Muchos años después algunos sectores de distintos gobiernos han decidido en buena hora solventar parte de su programa contra la desnutrición (no es como otras organizaciones que sin hacer nada, reciben fondos del gobierno para obras públicas y luego se quedan con un buen porcentaje sin rendir cuentas). Por otro lado, el programa Conin sí debería ser tomado como una política de salud pública que debiera apoyar e incorporar el ministro de Salud y no el asesinato de niños por nacer.
Adrián Munné
DNI 23.928.319


Las concejalas modernas (II)

Así se titula una carta de lectores del 28 de julio pasado, firmada por el señor De Haro, a quien hago llegar mis felicitaciones extensivas al Decano, al cual vengo siguiendo desde el año 1941. Suscribo y adhiero tales expresiones indubitables sin lugar a dudas. Produce vergüenza ajena, y sin ánimo de entrar en lo estrictamente puritano, la posición de las concejalas Schmuck y Gigliani, de permitir el acceso de más de dos personas a una habitación de un motel; no resiste el menor análisis en cuanto a que en nuestra querida ciudad hay cosas verdaderamente imprescindibles como para entrar a considerar semejante despropósito. Descuento que quienes las apoyaron para su gestión –ciegos, sordos y mudos– , habrán otorgado su voto a estos personajes rayanos en el más absoluto descaro, con esperanzas de que hicieran algo a favor del ciudadano, habida cuenta de las imperiosas necesidades de nosotros, los contribuyentes mansos como corderos. Se me ocurre –y no es ninguna novedad– que probablemente se escondan otros intereses. Nuestros representantes en todos los estamentos no están excluidos de obligaciones serías y responsables. ¡Ay Argentina, en qué manos caíste desde tiempo inmemorial! Señoras concejalas, les recomiendo un precepto bíblico: "Vete, arrepiéntete y no peques más (dirigido a la mujer adúltera por supuesto)". Espero que este alegato no sea como se decía otrora: para qué arrojar perlas a los chanchos.
Oscar H. Rodríguez
DNI 6.004.403


Discursos apocalípticos (II)

No puedo creer que ahora los discursos apocalípticos son los de la oposición, cuando los integrantes del actual gobierno y sus adeptos vinieron haciendo lo mismo desde el año 2015, respecto a la gestión anterior, tratando de disimular ineptitud y errores permanentes y haciendo todo lo contrario a lo que prometieron. El miedo y la sensación de un futuro negro lo tienen los trabajadores y jubilados, que ven que son el eje de los ajustes (reforma previsional, recorte de asignaciones familiares, proyecto de reforma laboral y eliminación del ajuste por inflación de los haberes jubilatorios y reformas en Ganancias), y lo más lamentable del caso son los acuerdos pactados con el FMI, y para que vengan del exterior industrias piratas, que quieren bajos salarios, a reemplazar a las nacionales y pymes que acordaron mediante paritarias, sueldos dignos que los trabajadores tenían hasta 2015. Yo no quiero polemizar, sólo deseo que por el bien del país y de los argentinos, el gobierno nacional destine los préstamos del FMI al desarrollo de las industrias nacionales y pymes, como fueron aplicados en las anteriores gestiones peronistas, en los planes quinquenales de esos años, que tuvieron como objetivo la creación de mas industrias nacionales y trabajo digno para los argentinos.
Esteban Giannuzzi


El estado de la plaza Sarmiento

Luego del reciclaje de la plaza Sarmiento, la fuente nunca funcionó y las ocas nunca fueron repuestas. Contiene agua contaminada por la falta de circulación de la misma. Los vecinos que componemos la Organización Amigos de Plaza Sarmiento solicitamos a la señora intendenta de nuestra ciudad su intervención al respecto, dado que los reclamos de los vecinos en diversas oportunidades no obtuvieron resultados positivos. Esta plaza, en la actualidad, no condice en su aspecto con la realidad de su entorno e interpretamos que no es un inconveniente presupuestario, sino de gestión. Agradeceremos a nuestra intendenta su preocupación positiva sobre el tema en cuestión.
Alejandro Gitlin
DNI 6.070.932

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