Jueves 02 de Marzo de 2023
El viernes 24 se cumplió el primer aniversario de la orden dada por Vladimir Putin a sus tropas para invadir Ucrania. Confieso que al enterarme de la trágica noticia supuse que Ucrania caería en muy poco tiempo, dada la evidente superioridad militar de Rusia.
Sin embargo, con el correr de las semanas se fueron haciendo evidentes las enormes dificultades del ejército invasor. Emergió en toda su magnitud el grosero error de cálculo de Putin y de la élite militar que lo rodea cuando tomaron la decisión de invadir al país vecino.
Hoy queda dramáticamente en evidencia la impotencia del ejército ruso para someter a un pueblo valiente, orgulloso de sus raíces, dispuesto a jugarse entero para preservar su identidad. También emerge en toda su magnitud la ineficacia de la ONU, un gigantesco aparato burocrático creado al finalizar la Segunda Guerra para “preservar la paz mundial”.
La tragedia que enluta a Ucrania no hace más que confirmar lo que Alberdi escribió en un libro memorable: la guerra es un crimen. Además es un negocio que mueve montañas de dólares. Es por ello que tanto Estados Unidos como Europa, Rusia y China no tienen interés alguno en que la guerra llegue a su fin.
Total, las víctimas de esta tragedia son los ucranianos, hoy considerados “material descartable” por el orden internacional vigente.
Hernán Kruse