Cartas de lectores

Más naturaleza y menos soberbia

Durante su reciente gira por China, Emmanuel Macron enfatizó la "batalla por el clima", intentando minimizar el boicot a los acuerdos de París de parte de Donald Trump quién es escéptico y que cree que es una invención de Beijing para atrasar a EE.UU.

Lunes 15 de Enero de 2018

Durante su reciente gira por China, Emmanuel Macron enfatizó la "batalla por el clima", intentando minimizar el boicot a los acuerdos de París de parte de Donald Trump quién es escéptico y que cree que es una invención de Beijing para atrasar a EE.UU. A raíz de la ola de frío, Trump ironizó diciendo que vendría bien "un poco de ese calentamiento". No siendo experto, no me corresponde emitir una opinión científica al respecto, pero el argumento oficialista suena poco creíble: este frío sorprendente se debe a que las cosas se están calentando (?), al calentarse el Artico, el aire frío desciende a latitudes medias, aseguran algunos. Y, según la Organización Meteorológica Mundial, 2017 habría sido el año más cálido desde que se tienen registros. El oficialista Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirmaba que el "calentamiento global" es causado por una sobreproducción humana de dióxido de carbono (CO2). En 2008, un miembro del IPCC, Vincent Gray, denunció que todo era una "estafa", y son muchos quienes aseguran que la explicación a esta farsa está en la ruta del dinero. Los fondos "recaudados" por los gobiernos son cuantiosos. Por caso, destinar US$ 100.000 millones anuales al 2020 es lo que acordaron los países del Fondo Verde para el Clima de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, creado en 2011. Ahora, hay otras incoherencias en esta posición oficial. Es que la violencia siempre destruye, dice la ciencia, por tanto, esta soberbia gubernamental de creerse dueños de la verdad e imponerla coactivamente, perjudicando al sector privado, es inmoral. Por otro lado, algunas de las industrias más contaminantes, como las petroleras, en buena parte están en manos de los gobiernos, ¿por qué no las cierran? Para una reunión en Davos, en la que se trató el "cambio climático", los dirigentes llegaron en 1.700 jets privados entre otras cosas, y se calcula que produjeron tanto CO2 como una ciudad de 2.000.000 de personas. Desastres apocalípticos al estilo hollywoodense nunca hubo ni los habrá porque la naturaleza es infinitamente más sabia y no permitirá que la sobrepase un ser mínimo, aunque con una soberbia capaz de creer que puede destruir la obra de Dios. Por el contrario, resulta coherente y creíble que, sin esta violencia, si dejamos que la naturaleza se haga cargo, muy probablemente, si el problema realmente existe, se solucionaría de manera mucho más eficaz. Por caso, dado que el CO2 es un poderoso fertilizante, según un estudio publicado en Nature Climate Change, la Tierra ha ganado 36 millones de kilómetros cuadrados de superficie verde lo que contribuye a frenar el efecto invernadero, al absorber los gases tóxicos, y a combatir el hambre debido al aumento de las cosechas. Y, por cierto, los verdaderos defensores de la naturaleza siempre fueron las personas, porque son parte de ella. Cuánto más vale la tierra cuando tiene árboles, agua natural limpia, aire puro y no tiene ruidos molestos, en fin, cuanto más respetada sea la naturaleza.
Alejandro Tagliavini


La patria la hacemos entre todos

Señora Legrand, soy seguidora de sus programas, por lo informativo y al mismo tiempo lo hago por compañía. El sábado 6 de enero, cuando comenzó su programa en la ciudad de Mar del Plata dijo una frase que no me agradó para nada. Dijo "haga patria, venga a Mar del Plata", y yo le digo que los que van a otros lugares a veranear también hacen patria, como los que por razones económicas no vamos a ningún lado. Y los que no viajan por Argentina gastando sus ahorros trabajados aquí también deben ser respetados porque lo hacen con sacrificio y gustos personales. Realmente me molestó porque en este país pareciera que los porteños y su territorio tienen más valor que los que vivimos en el interior. Patria hacemos todos en esta bendita tierra y, con mi mayor respeto y educación, le sugiero que no mencione más esa frase que cae muy mal y más aún a los que queremos a este país tan castigado.
Martha Chimento


Las "invasiones" y la adicción

La persona que ingresa al programa terapéutico por adicciones llega totalmente despersonalizada, con una profunda pérdida de sus derechos, falta total de confianza y sin interés en los acontecimientos y responsabilidades cotidianas. Esta despersonalización es producto de años de consumo y conductas autodestructivas, el deterioro individual va acompañado de el quiebre en los vínculos y el aislamiento social. Desde allí el sujeto emprende el nuevo comienzo (no tiene validez la edad, se puede tratar de un joven de 20 años o un adulto de 60 años). Luego del período de adaptación y desintoxicación, el orden en la alimentación y el descanso, etapa que puede llevar aproximadamente 30 días, el objetivo fundamental en el proceso es retomar "el centro de la escena", o sea ponerse como prioridad o como me gusta decir "copar la parada". En esta etapa el sujeto tiene que poner límites con firmeza y tomar decisiones trascendentales que van a ir modelando su nuevo proyecto de vida. Aquí van a aparecer las primeras "invasiones", presiones, boicot, reproches, que van a atentar contra su orden, desestabilizándolo. Estas "invasiones" comúnmente aparecen de los afectos más cercanos, que por desconocimiento, incomodidad, o porque se sienten movilizados y no tienen las herramientas para enfrentar el nuevo estilo de resolución de conflictos del "adicto", se ven amenazados y tienen miedo de perder el control que ejercieron durante todos los años de consumo. Aquí se empieza a romper la relación tóxica y patológica, es cuando el sujeto tiene que mantenerse firme y seguro, sabiendo que las decisiones que está tomando, pese a que son dolorosas, son las que sostendrán su nuevo estilo de vida. Una vez superada esta crucial instancia, el camino se allana hasta avizorar en el horizonte la tan temida reinserción social, que ya se viene desarrollando desde la primera entrevista, pero eso es otra historia.
Osvaldo Marrochi
Presidente Fundación Esperanza de Vida


La fascinación de los medios

"Prefiero una libertad peligrosa, a una esclavitud tranquila". Mariano Moreno, ejemplo de periodismo independiente, nos impone así una reflexión sobre el modo en que hoy aceptamos informarnos, o creemos estar informados. La psicoanalista Nora Merlín, magister en Ciencias Políticas, autora de "Populismo y Psicoanálisis", nos introduce en un tema tan peligroso socialmente como no percibido en su totalidad, sobre los métodos del capitalismo, actualmente llamado neoliberalismo, para colonizar la subjetividad. Considerando el evidente modo que posee este sistema, además de concentrar la riqueza en las corporaciones económicas, para apoderarse de la democracia del mundo y de la vida en general. Invoca aquí el papel preponderante que ocupa en este andamiaje, el periodismo y los medios de comunicación corporativos. Explicando que sus principales propósitos son la caída del sujeto y el desarrollo de una cultura de masas. A contrapelo de lo que normalmente se cree, el principio de igualdad democrática que dicen promulgar, su idea fundamental pasa por manipular la realidad, algo tan evidente hoy como real. Producen y fomentan el odio, instalan prejuicios y utilizan la mentira y el marketing político, con un efecto nocivo y enfermizo para la cultura. Llevando adelante una construcción biopolítica basada en la apropiación y el disciplinamiento social. De este modo, a la vez que seducen y fascinan, los medios de comunicación, ante una civilización sutilmente caracterizada por el sometimiento y el individualismo, dejan fuera de juego al sujeto, y la supuesta libertad termina siendo reemplazada por la sugestión. Para eliminar la presente esclavitud tranquila que padecemos, es necesario un pueblo desconectado de las relaciones sacrificiales distribuidas por el actual mercado comunicacional.
Norberto Ivaldi


La ciudad de Rosario al desnudo

Lamentablemente debo interpretar que Rosario es una ciudad expuesta, desalojada, despojada, antípoda del descentralismo. Paga "mucho" a la Nación y "mucho" a la Provincia, que no la cuenta como ciudad capital. Ignoramos si esos "mucho" tienen contrapartida. La Capital Federal con dinero de todos licita dársenas para que los porteños puedan conocer de cerca su actividad portuaria. Nosotros hace 15 años que pedimos a Bolivia desplazar su diminuta Zona Franca local para eliminar chatarras y encarar algo coherente en esa estratégica zona. Desde el Ministerio de Salud le bajaron el pulgar al Hospital Nodal del Sur, dicen que hay otros efectores públicos con tecnología más actualizada (pensemos que este hospital fue iniciado hace cinco años y sólo tiene en pie su esqueleto). La verdadera razón es que no sobra un peso para avanzar en el que fuera prometido como "hospital ejemplar" de la Provincia. Por otro lado, con dinero de todos, la Nación está efectuando un arreglo de media vida en nuestro Monumento a la Bandera. La contratista viene desde afuera. ¿No se pudo acordar con Presidencia un permanente mantenimiento a cargo de equipos locales y demostrar así nuestro amor por el Monumento? Asimismo, la Municipalidad abandonó súbitamente el arreglo de las calles rosarinas, a pesar de su increíble y agravante estado (resultó más importante pintar los sostenes de avenida Circunvalación y Eva Perón). Y qué decir de los corralitos de Aguas Santafesinas, que seguirán apareciendo de por vida con inmediata rapidez, lenta reparación, lenta liberación, pero siempre listos para la próxima intervención. Me provoca temor pensar en la situación subterránea de la ciudad si no sustituimos la red obsoleta de conductos cloacales y cañerías hídricas.
Rubén Baremberg
DNI 6.012.531

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