Maltrato laboral
Felicito a ustedes, como medio de comunicación, y a la lectora Romina Mariel, por su carta del pasado lunes "Algo más sobre violencia laboral". Romina no es la única que se sintió identificada con el artículo "Violencia laboral e indefensión"...

Miércoles 08 de Octubre de 2008

Felicito a ustedes, como medio de comunicación, y a la lectora Romina Mariel, por su carta del pasado lunes "Algo más sobre violencia laboral". Romina no es la única que se sintió identificada con el artículo "Violencia laboral e indefensión", publicado el pasado viernes en Reflexiones. Quisiera agregar algo: lo estoy padeciendo en carne propia. Si mis patrones supieran el daño que me han causado con su maltrato psicológico, haciéndome sentir que después de 20 años de servicio no valgo nada, a raíz de trabajos forzosos, ambientes de altas temperaturas, acoso moral y humillaciones. Son interminables las cosas que le dicen a una persona hasta que la misma dice: hasta acá llegué. Y si no lo logran, siguen hasta el punto de bloquearte la mente, como me sucedió a mí, que llevo casi un año de tratamiento siquiátrico. Como dice Romina, son empresas multinacionales, con ideales, metas específicas, con cursos de cómo ser mejores cada día en pos de la producción. Muchas veces acudí a charlas dadas por la empresa donde se decía que primero está la persona y luego el trabajo. Todo una farsa. Cuando te toca, es ahí que te das cuenta cuánto valés para tus patrones.

Graciela Maldonado, gracielam@netcoop.com.ar