Los vicios que tenemos como pueblo
Sabemos que es muy bueno ser argentino, aunque pertenezcamos a un país donde la "viveza criolla" es valorada más que el dólar.

Domingo 23 de Diciembre de 2007

Sabemos que es muy bueno ser argentino, aunque pertenezcamos a un país donde la "viveza criolla" es valorada más que el dólar.

Donde hacerse rico de la noche a la mañana se aprecia más que formar una familia.

Donde los periódicos jamás se podrán vender como en otros países, poniendo cajas en las veredas donde uno paga por un solo periódico y saca un solo periódico dejando los demás donde están.

Donde la gente se siente triunfal si consigue colgarse del cable del vecino, donde se ‘’inventa’’ a la hora de llenar declaraciones, para no pagar o pagar menos impuestos.

Donde les pagamos un colegio carísimo a nuestros hijos para que reciban la mejor educación, pero el ejemplo que cotidianamente les damos es dejar estacionado el auto en doble fila en la puerta.

Donde somos ecologistas, pero tiramos basura en las calles.

Donde para eludir nuestra obligación de ser presidentes de mesa inventamos excusas.

Donde sube al colectivo una persona de edad avanzada o una mujer con un niño en brazos o algún minusválido y la persona que viene sentada en el asiento especial para ellos se hace la dormida para no dárselo.

Un país en el cual la prioridad de paso es para el automovilista y no para el peatón.

Un país donde la gente está llena de faltas, pero disfruta criticando a sus gobernantes.

Claro que también tenemos muchas cosas buenas, pero nos falta para ser los hombres y mujeres que el país necesita.

Es muy bueno ser argentino, pero mientras nadie señale un camino destinado a erradicar los vicios que tenemos como pueblo, nadie servirá como presidente.

No esperemos encenderles una vela a todos los santos, a ver si nos manda un mesías.

Nosotros tenemos que cambiar, otro presidente con los mismos argentinos no podrá hacer nada.

Mariano Arellano, DNI 24.945.690