Los verdaderos culpables
Habría que averiguar de dónde saca fondos D’Elía, quien reconoció haber fletado setecientos
ómnibus para el acto de Salta. A cada persona le dieron doscientos pesos y la hicieron viajar entre
ida y vuelta tres mil doscientos kilómetros para aplaudir durante diez minutos a Cristina Kirchner.
Eso es aprovecharse de la gente más necesitada y tratarla como esclava. Pero el impresentable
D’Elía no es el principal culpable. Como en algunos clubes de fútbol, él solo cumple el
rentable trabajo de jefe de la barra brava. Arriba de él están los verdaderos culpables de estas
cosas.
Sábado 31 de Mayo de 2008
Habría que averiguar de dónde saca fondos D’Elía, quien reconoció haber fletado setecientos ómnibus para el acto de Salta. A cada persona le dieron doscientos pesos y la hicieron viajar entre ida y vuelta tres mil doscientos kilómetros para aplaudir durante diez minutos a Cristina Kirchner. Eso es aprovecharse de la gente más necesitada y tratarla como esclava. Pero el impresentable D’Elía no es el principal culpable. Como en algunos clubes de fútbol, él solo cumple el rentable trabajo de jefe de la barra brava. Arriba de él están los verdaderos culpables de estas cosas.
Roque Sanguinetti,
roquesang@yahoo.com.ar