Cartas de lectores

Los aprendices de Don Bosco

Miércoles 08 de Febrero de 2017

Juan Bosco nació el 15 de agosto de 1815 en I Becchi, poblado del Piamonte, pero se hizo popular con el nombre de Don Bosco. Este sacerdote, ordenado en 1841, en su parroquia organizó primero un club, él era el saltimbanqui, luego ofrecía la merienda, más adelante el almuerzo, les enseñaba el catecismo cristiano. El número de concurrentes se agrandó tanto que necesitó colaboradores, maestros, damas, que hicieran la comida y la limpieza. La primera bienhechora fue su madre, "Mamá Margarita", campesina de 59 años, que había dejado su casa de I Becchi para convertirse en la "madre" de estos jóvenes. "Los aprendices de Don Bosco", así conocían a los niños y niñas que concurrían a las escuelas de Don Bosco para aprender un oficio y luego emplearse en algún taller, o cadete de comercio para ganarse el sustento y ayudar a su familia. En el otoño de 1853 Don Bosco empezó los talleres de zapatería y sastrería en el Oratorio de Valdocco en forma orgánica y gradual. El taller de zapatería, con cueros y tachuelas, estaba localizado en un estrecho lugar cerca del campanario de la iglesia. Allí, Don Bosco fue el primer maestro: se sentó a la mesita y martilló una suela ante cuatro muchachos. A continuación les enseñó a manejar la lezna y a untar el cabo con pez. Luego Don Bosco, con los coadjutores, organizó talleres para zapateros, sastres, herreros, encuadernadores, carpinteros, impresores, mecánicos, costureras, cocineras, enfermeras, maestras. Talleres en los cuales el lugar privilegiado era reservado para los huérfanos, niños y niñas pobres y totalmente abandonados. Talleres similares fueron muy pronto abiertos en otras casas salesianas fuera de Turín, que dieron sus frutos, pues en 1861 llegaron a un máximo de 800. Algunos de estos jóvenes decidieron involucrarse con el trabajo de Don Bosco, ello dio origen a la Congregación Salesiana, de varones; y de María Auxiliadora, de mujeres; educacionistas y misioneros como los que llegaron a la Patagonia en 1875. Para afirmar su obra e integrar a los egresados en el mundo social y del trabajo, mantuvo buena relación con los Papas Pío IX y León XIII. También los comerciantes, industriales y emprendedores de la ciudad y alrededores de Turín solicitaban ayudantes en sus empresas como "los aprendices de Don Bosco". Muchos de ellos tuvieron su propio taller y continuaron con la formación de "aprendices". San Juan Bosco entendió los problemas de la juventud de su tiempo y extendió por todo el orbe la fundación de oratorios, escuelas, seminarios, colegios, centros educativos profesionales, escuelas de artes y oficios, y agrícolas para su formación, y decía: "La educación es cosa del corazón, y si no ganamos sus corazones con una mirada de caridad y confianza, sin reproches, no podremos llegar a ellos". San Juan Bosco falleció en Turín el 31 de enero de 1888, fue canonizado en 1934 por el Papa Pío XI.

Luis Angel Maggi

DNI 6.433.410

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