Lo que dejó Alejandro Olmos
El pasado 24 de abril, los periodistas de mi país tocaron todos los temas importantes, desde el cura que se fue al cielo en globos, hasta la afiliación del Diego al PJ, pero de Alejandro Olmos ni pío.

Viernes 09 de Mayo de 2008

El pasado 24 de abril, los periodistas de mi país tocaron todos los temas importantes, desde el cura que se fue al cielo en globos, hasta la afiliación del Diego al PJ, pero de Alejandro Olmos ni pío. Lo del humo es un problema, pero la cantidad de calamidades que estamos sufriendo los argentinos desde hace tantísimo años, no es humo. Usted que está leyendo esta nota es una de las víctimas de lo que se calla, pero también lo son y serán sus padres, hijos, nietos, vecinos, amigos y aún enemigos, también los ocultadores de la información. Todos estamos siendo cocinados a fuego lento, y los cocineros no son más de diez. ¿Te creíste el cuento de que se terminó la historia de la deuda externa? Si es así, que el flaco te conserve eternamente en la inocencia. Por allí se comenta que Martínez de Hoz será llevado a la Justicia por un delito contra un señor algo adinerado —si uno fuera mal intencionado, podría encontrar conexiones con la rebelión campera y los incendios—pero no; prefiero encontrar conexiones entre los que se olvidan de Alejandro Olmos y sus pedidos de encarcelamiento contra el mismísimo orejón y sus cómplices necesarios, todos gozando del dinero pedido como préstamo en miles de millones de dólares y que el señor Cavallo decidió que deberemos pagar nosotros, los que no vimos ni una moneda. Esta sería la forma en que un vecino de un barrio podría explicar por qué la mayoría estamos endeudados eternamente y sólo 10 delincuentes disfrutan de todas las libertades y riquezas. Otras de las muchísimas razones por las cuales es mejor ni enterarse de que Olmos expuso las pruebas que demuestran cómo se inventó la deuda externa y que algunos legisladores las presentaron en el Parlamento el 27 de septiembre de 1994, y cómo otros borraron todo. Pero tenemos mucho más y poco espacio para demostrar por qué es más importante para la prensa dedicarle espacio a la Chicciolina y desconocer la investigación de Olmos que mostró, con pruebas irrefutables, cómo en los gobiernos democráticos de Alfonsín, Menem y De la Rúa se cerró el mayor robo en la historia argentina, que comenzó con Prebisch en 1956, y no como se cuenta interesada y falsamente, con la otra dictadura militar, la de Videla.

Natalia Jaureguizahar, vasquita23@hotmail.com