Ley de emergencia
Hace algunos años, no muchos, en el sector público de nuestra provincia, activos y pasivos padecieron la llamada ley de emergencia previsional que, por más de cinco años, les obligó a "contribuir" con el 10 por ciento de sus salarios para "equilibrar" los números de la Caja, según se dijo.

Domingo 16 de Marzo de 2008

 

Hace algunos años, no muchos, en el sector público de nuestra provincia, activos y pasivos padecieron la llamada ley de emergencia previsional que, por más de cinco años, les obligó a "contribuir" con el 10 por ciento de sus salarios para "equilibrar" los números de la Caja, según se dijo. Tan prolongada, injusta e inmoral expoliación la padecieron todos pero más los jubilados, a pesar que no fueron los empleados públicos los responsables del déficit o cuentas en mal estado de la Caja de Jubilaciones y sí lo fue un Estado ineficiente y dirigentes incapaces o corruptos. Sólo recordemos que por años se estuvo "pagando" a personas fallecidas, índice elocuente del desastre administrativo, la ineficiencia y la falta de control. Quitarle al que menos tiene, en este caso los jubilados, es muy injusto, y más aún si la tal "emergencia" no es acotada a un tiempo preciso y prolonga por años un prejuicio mayor para todos. Recordemos, en honor a la verdad, que en el orden nacional estas leyes de emergencia fueron declaradas inconstitucionales por la Corte Suprema de la Nación obligando al gobierno (Duhalde) a devolver las retenciones (13%) hechas a los empleados públicos. Preguntémonos, con o sin suspicacias, por qué aquí, en Santa Fe, quienes tienen el deber gremial y moral de informar a sus representados no lo hicieron ni lo hacen. Nos referimos al gremio judicial, entre otros del sector público, como también a ciertos abogados que tramitaron amparos y recursos contenciosos administrativos. ¿Se expidió nuestra Corte sobre la constitucionalidad o no de la ley de emergencia tal como ocurrió en Buenos Aires? ¿Cuándo lo hará? ¿Y los juicios? Alguien tendría que informar sobre lo que antecede pues tenemos derecho a saber y a dudar y la duda es el principio de la sabiduría, dijo Aristóteles.

Roberto Torres