Domingo 10 de Agosto de 2008
¡Eureka, el Ministerio de Educación ha puesto un huevo!
Desde el próximo año, los institutos que dictan los profesorados de nivel primario reformularán sus programas acrecentando no sólo a cuatro años el cursado, sino en consecuencia la cantidad y calidad de los distintos espacios curriculares. Ya el magisterio empezará a perder la característica de ser una carrera corta con una salida laboral que implique, además del sueldo, aporte jubilatorio, asistencia médica y todo lo debidamente reglado. Si bien hacia 1940 aproximadamente el lograr ser docente significaba un ascenso social para la clase baja (¿recuerdan "Boquitas pintadas", de Manuel Puig?), hoy es una de las causas del deterioro en la educación. Los tiempos han cambiado. Debemos actualizarnos. Ya no bastan dos años y un cuatrimestre para aprender a enseñar a aprender. Pasaron más de sesenta años. Se necesita mucho más estudio para lograrlo. Y ganas de enseñar, no sólo de conseguir un puesto de trabajo como tantos otros. Ya que la docencia es un estilo de vida que se elige y decide, no un empleo más. Felicitaciones, ministra, por la iniciativa. Y como una curiosidad, ¿los sueldos se acomodarán a la capacitación?
Alejandra Maciello
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