tránsito

Las callecitas de Rosario

Domingo 19 de Septiembre de 2021

Transcurriendo esta bendita (por no decir maldita) pandemia, reflexiono sobre el poco respeto que se tuvo a las disposiciones nacionales, provinciales y/o municipales, y claro, si los ciudadanos no son capaces de respetar los lineamientos del tránsito que son internacionales y que hace años que son obligatorios. La verdad es que me da la misma impotencia el no uso de barbijos y las fiestas clandestinas como todas las faltas que percibo a diario: frenar sin poner balizas (como si tuviéramos que saber los próximos movimientos del auto de adelante), estacionar en doble fila cuando tal vez a 20, 50 o 100 metros hay lugar disponible, salir en contramano del garaje de un edificio (porque tal vez dar la vuelta manzana conlleva mucho tiempo o mucha nafta), ir a 20 km/h por el carril de la izquierda (si pasea, vaya por la derecha, si tiene miedo, vaya por la derecha). Lo mismo pasa con la cantidad de motos que circulan por las bicisendas y las bicis que circulan de a dos o de a cuatro ocupando más de su carril correspondiente. Lo peor y más peligroso es pasar con semáforo en rojo, Génova y Avellaneda, por ejemplo. El egoísmo y la poca empatía en este mundo es lo que hace que este virus mate tanta gente, pero nosotros también somos un virus. Así que más que “alcohol cero”, necesitamos educación en valores a nuestros niños, para ver si ellos pueden transitar las calles y la vida un poco más felices y seguros.

Analía Amantini

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