Larga espera en terapias
En noviembre del 2005 me descubren un tumor en el útero. Me operé en el Sanatorio Centro —donde agradezco a mis médicos Riege y Tatangelo— y luego debí pasar por sesiones de quimioterapia, con todo lo que ello implica. No obstante, me dicen que tenía que hacer terapias de rayos, una pavada en comparación de lo que había pasado.

Sábado 23 de Febrero de 2008

En noviembre del 2005 me descubren un tumor en el útero. Me operé en el Sanatorio Centro —donde agradezco a mis médicos Riege y Tatangelo— y luego debí pasar por sesiones de quimioterapia, con todo lo que ello implica. No obstante, me dicen que tenía que hacer terapias de rayos, una pavada en comparación de lo que había pasado. Fue el mes más largo de mi vida el que pasé en Terapias Radiantes Cumbres. Lo digo sin ánimo de mandar al frente a nadie, sino para que alguien se haga responsable de lo que pasa en este lugar. Fueron horas de espera, con turnos a la 23 horas, cuando no se rompía la máquina. Todo se hacía interminable. Sólo pido a los responsables de este lugar que respeten un poco más a quienes necesitamos pasar por estas terapias.

Carolina Artino, DNI 28.035.264