Cartas de lectores

Lamentable actitud

La actitud de Coad (profesores universitarios) durante el último paro muestra a las claras que su postura respecto de la educación pública, la calidad de la educación en Argentina y la política van por lugares muy distintos de los que proclaman.

Miércoles 19 de Septiembre de 2018

La actitud de Coad (profesores universitarios) durante el último paro muestra a las claras que su postura respecto de la educación pública, la calidad de la educación en Argentina y la política van por lugares muy distintos de los que proclaman. Por muchas críticas que se le puedan hacer al actual gobierno en políticas educativas, difícilmente, dada su actitud, Coad pueda convencer a la opinión pública que sus estrategias no están fuertemente teñidas de intencionalidad política. No es de sorprender, los gremios de nuestro país siempre han sido así. Pero lo más revelador es la decisión de no hacer nada para que los alumnos recuperen las clases perdidas: es claro que al gremio ni le interesa la educación pública ni la calidad educativa. Por justo que sea su reclamo (algo difícil de evaluar debido a la elevada politización de la huelga), la negativa a recuperar horas de clase deja en el limbo su supuesto compromiso educativo, que se demuestra con hechos, no con palabras. Y los hechos son claros: luego de una prolongada huelga, Coad hace votos para no recuperar las horas perdidas. Lamentable.

Juan Pablo Zucco


Un atentado a la razón

En este gobierno se jactan de que están llevando adelante una verdadera "revolución cultural", en vísperas de la próxima elección. ¿Verdad? Ahora bien. Sin embargo, la gente con capacidad de discernir y pensar coherentemente, no lo ve así. Y si no veamos estos ejemplos: el tema de los paros y las tomas en las universidades y los colegios, tanto públicos como privados. Y los cortes por piquetes en las rutas, las avenidas y las calles en modo especial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A ustedes, que leen esta carta, ¿no les parece que es demasiado? Que ya han pasado muchos años, y no hemos avanzado en nada. Si no, fíjense en los números que logramos en los exámenes de nuestros alumnos en pruebas internacionales, que son realmente vergonzantes. Perfecto, veamos. ¿Al argentino, qué es lo que más le pesa? Por supuesto todos sabemos que es el bolsillo, cuando le restan dinero. Y bueno entonces allí radica la solución, señores del gobierno, empleado o quien fuere que no va a trabajar por las razones del paro o el piquete, se le descuenta un día, dos, tres o los que falte y verán como el sueldo se les vuelve raquítico. Y entonces, antes de faltar lo va a pensar más de dos veces. Y además le va a decir a sus compañeros, "Mirá, Juancito, yo lo siento, pero esto así no va". ¿Es tan difícil pensar que esta es la solución para políticos que ganan fortunas?

Felipe Demauro


Diputados, no sean necios

Sí, a ustedes, honorables señores diputados. Como integrante de la comunidad educativa privada les decimos que no nos oponemos a la educación sexual en las escuelas. Nos oponemos a la educación que ustedes quieren imponer ya que más que educación es información. La idea de igualar podría ser algo muy acertado pero no así. Sus leyes quieren igualar hacia abajo. Razonen con inteligencia. No nos pueden negar el derecho de promover algo mejor, o sea igualar hacia arriba. Deberían agradecer que haya tantos argentinos que dedican su tiempo y patrimonio para elevar el nivel cultural promedio de los argentinos. Si ustedes se sienten obligados porque la ley lo ordena pues piensen con la cabeza y cambien la ley. Ninguna ley puede estar por encima de la propia moral de un educador (padre o docente).

Ricardo Gómez Kenny
DNI 6.019.530


Los argentinos en decadencia

Parece que el deporte nacional no es más el fútbol porque lo está reemplazando un gran combo: paros, huelgas, piquetes, marchas, saqueos, aprietes, extorsiones, toma de instituciones, daños por doquier, quema de neumáticos, incitación a la violencia, planes trabajar para no trabajar, y a esto le sumamos la inseguridad. Además, los corruptos que gobernaron durante la década robada, están furiosos y añoran esa época del saqueo del Estado, las coimas, el sobreprecio, obras licitadas cobradas y no realizadas, las rosaditas, los bolsos voladores, las bóvedas, la guita del narcotráfico, la procesión de aviones cargados de dólares hacia Uruguay. Pero ahora no quieren ir presos porque aducen que todo eso era un gran "proyecto progresista, nacional y popular".Por todo eso, la gran decadencia argentina que no se detiene porque los dirigentes políticos, gremiales, empresariales, no les importa el país sino sus oscuros intereses personales y políticos.

Juan Carlos Bressan


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