Cartas de lectores

La violencia en el fútbol

Mirando el show inspirado por la Conmebol sobre el partido de vuelta del superclásico River-Boca, impulsa a pensar que la falta de límites que existe respecto de los grupos de las llamadas barra bravas deben ser urgentemente regulada una legislación que endurezca las penas, pues además de constituirse en verdaderas asociaciones ilícitas vulneran la iniciativa de cualquier espectador a asistir al más visto de los espectáculos por todas las clases sociales.

Jueves 06 de Diciembre de 2018

Mirando el show inspirado por la Conmebol sobre el partido de vuelta del superclásico River-Boca, impulsa a pensar que la falta de límites que existe respecto de los grupos de las llamadas barra bravas deben ser urgentemente regulada una legislación que endurezca las penas, pues además de constituirse en verdaderas asociaciones ilícitas vulneran la iniciativa de cualquier espectador a asistir al más visto de los espectáculos por todas las clases sociales. Habría que ver cómo se culturiza este estigma social para que la indolencia con que han sido protegidos por la dirigencia de los clubes y por los políticos y los líderes sindicales que usan esta violencia de los delincuentes comunes que se han enquistado en la actividad deportiva para sus propios sus intereses. Pero no es una utopía expulsarlos, pues se puede mediante la ley y la voluntad de la gente —la gran mayoría— que integra la sociedad. El Estado ausente o, según lo visto, impotente, debería respaldarse en la dureza de la ley y la voluntad de la sociedad. Hay que empezar expulsando el miedo a la presión y al chantaje. Si impera el pánico se pierde el derecho a la queja de los que van a los estadios. Arrugarse ante la fiereza de los delincuentes es inaceptable como sociedad integrada. Que un malsano se arrogue la propiedad de una cancha de fútbol como fue dicho porque la policía le decomisó siete millones de pesos y 300 entradas es desde todo punto de vista intolerable. Hubo iniciativas hace unos años en el Senado de la Nación para regular estas asociaciones ilícitas, pero esta sospechada Cámara, siempre congela las inquietudes trascendentes que obran en beneficio de la sociedad. Así fue durante bastante tiempo con la extinción de dominio, con el desafuero a sus integrantes que palmariamente deberían haber sido sometidos ante la Justicia, pero se malograron. Es el punto final donde hay que decirles basta al bochorno que producen estas bandas y a quienes las subvencionan. Esto se ha logrado en otros países, por qué no lo hacemos en el nuestro entonces.

Héctor Malvar


¿G- 20 trascendente para la Argentina?

Hasta la década del 40, Argentina era la visión y esperanza en todo hombre del mundo que aspirara a vivir en paz y progreso. Luego, lamentablemente, no se afianzó la posición, por el contrario, comenzó su desprestigio para ingresar en país marginal. La simple lectura de los medios europeos y otros países de primer mundo dan cuenta de la caída institucional, por ende la falta de respeto a las normas de convivencia. Impedimentos en circular, amenazas, prepotencia ejercida por sectores identificados, ataques con elementos contundentes, daños materiales, policía en retaguardia, inclusive una Justicia permisiva, ya sea por impotencia, temor o ideología garantista, para permitir la inmediata libertad de quienes posean o fabriquen artefactos con superlativo grado de destrucción masiva. En ese espacio se nutre la información exterior, siendo ejemplo de la banalización del mal. El G-20 ha mostrado otra imagen, además comprobada a través de las vivencias de los jefes y delegaciones de los estados participantes. Concretamente han comprobado que en la Argentina subyace otra cultura. Ello seguramente será valorado, porque constituye amplia mayoría silenciosa pero existente, hoy despertando de su letargo. Sarmiento nos legó su Facundo-Civilización y Barbarie. La civilización obra ínsita en la sociedad argentina, y lo ha demostrado a través del G20. Ese es el legado del magno acontecimiento, ese es el privilegio que se dio a nuestro país, y ese es el camino abierto. El mundo vio que puede confiar e invertir.

Leonardo Gentile Capella
DNI 6.015.785


Sobre las fuerzas de seguridad

La resolución 956/2018, firmada el 27 de noviembre por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, autoriza a cualquier agente de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), todas bajo jurisdicción del Ministerio de Seguridad, a disparar con armas de fuego sobre cualquier persona que sea considerada sospechosa, esté o parezca armada sin dar previo aviso de "alto". Fuerzas de seguridad mal entrenadas, portadoras de escaso cerebro y discernimiento decidirán por capricho o cobardía quién debe morir. En un país en donde la eutanasia y el aborto siguen siendo un delito, en el cual no se aplica la pena de muerte ni se concibe el suicidio como un derecho individual, el darle a estos señores y señoras la facultad de matar es aberrante. Pero en Argentina las atrocidades se nivelan aplicando la más antigua vara, y esa ley del talión por siempre vigente seguramente equiparará muertes e injusticias.

DNI 21.653.863


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