Cartas de lectores

La Universidad y el futuro argentino

Hace 69 años la Universidad abrió sus puertas a millones de argentinos a través de la eliminación de aranceles.

Martes 20 de Marzo de 2018

Hace 69 años la Universidad abrió sus puertas a millones de argentinos a través de la eliminación de aranceles. Hoy la Universidad tiene nuevos desafíos y es responsabilidad histórica del peronismo pensar futuro nuevamente.
Hablar de la gratuidad de la educación pública pierde sentido si solamente hablamos del arancelamiento. El aumento de los alquileres, de las tarifas, la inflación y el ajuste en el presupuesto universitario han causado que el año pasado la Universidad Nacional de Rosario (UNR) tenga el índice más alto de deserción estudiantil. Durante nuestra participación en el Consejo Superior, como Movimiento Universitario Evita, hemos presentado proyectos como el de jardines infantiles, residencias estudiantiles y paridad de género. Pensar la "Universidad del futuro" es pensar en una Universidad donde sus puertas estén cada vez más abiertas y que dentro de ella haya cada vez más igualdad; abierta para el hijo de una trabajadora y el hijo de un empresario, para el que no puede pagar el alquiler, para el que es padre o madre y sobre todo abierta a nuestras mujeres. La construcción de una nueva mayoría representativa es de vital importancia para empezar a resolver los problemas que realmente afectan a la sociedad. Hay una nueva generación de hombres y mujeres que comenzamos a pensar que la política universitaria tiene fundamental importancia en la política nacional, y que no debemos dejar librado el ingreso y permanencia de los estudiantes a las decisiones del gobierno de turno.
Durante mucho tiempo se planteó la pregunta de ¿qué Universidad queremos? No hay dudas de que hoy la pregunta es ¿al servicio de quién ponemos la Universidad? Es necesario pensar un verdadero proyecto de país, y la Universidad dentro del mismo. No podemos abandonar nuestra lucha y nuestro trabajo en los sectores más humildes, pero debemos entender que solamente desde la educación vamos a lograr que en ningún hogar falte un plato de comida. Convocamos a todos los sectores, pero especialmente al peronismo, a repensar la Universidad teniendo como principal horizonte el futuro de los argentinos.
Cristian Fdel
Consejero Superior de la UNR


Banco Municipal, cerrado con llave

Este fin de semana el Banco Municipal, que está ubicado en avenida Pellegrini al 300, debido al paro de los señores municipales que cobran el sueldo con los aportes que hace la ciudad con sus impuestos, cerró con llave las puertas del banco donde están los cajeros, en los que la gente cobra sus jubilaciones o retira dinero cuando lo necesita. ¿Es legal esto? ¿Está penado por la ley? ¿Es correcto? ¿Habrá algún funcionario que me lo conteste?
Alberto González
DNI: 6.065.424


El aborto y el sentido común

A los diputados y senadores: Ese embrión o feto humano a quien no ven, tiene la misma vida y derechos que ese recién nacido a quien ven. Los dos necesitan de la madre para vivir. Si el embrión o feto pudiera gritar y su clamor fuera escuchado, ¡qué difícil sería matarlo! Es muy doloroso cargar en la conciencia con la muerte de inocentes anónimos al votar por el sí, pero más doloroso es para una mujer cuando ese inocente es su propio hijo. Ustedes, señores diputados y senadores, se colocaron en el lugar del ejecutor, el médico, que es para salvar vidas, y en esas madres que a medida que pasa el tiempo, se atormentan por el niño que no fue, la sonrisa que no vio y las caricias que no dio. Si matamos a un niño desaparece una generación.
Angélica Giovagnoli Coulter


Igualdad en la edad del beneficio jubilatorio

Una simple pregunta: ¿la pretensión de las feministas de equiparar el salario de las mujeres con el de los varones no implica, también, igualar la edad para acogerse al beneficio jubilatorio?
Roberto A. Meneghini
dr.meneghini@hotmail.com
DNI: 6069678


Un regocijo macabro

La sociedad argentina está enferma, profundamente enferma. Celebrar el asesinato de un ser humano, aunque se trate de un delincuente, es macabro y perverso. En los últimos tiempos dos hechos lo han puesto dramáticamente en evidencia. En diciembre pasado el popular barrio de La Boca fue escenario de una persecución policial que finalizó con el fusilamiento de un delincuente por la espalda. El disparo fue efectuado por un policía de apellido Chocobar que hace poco fue recibido con todos los honores por el mismísimo presidente de la Nación en la Casa Rosada. Hace poco, en San Juan, un delincuente robó un celular a una persona y comenzó a darse a la fuga. Fue interceptado por varios vecinos de la zona, quienes lo maniataron y molieron a golpes provocándole lesiones irreversibles en el cerebro que le provocaron la muerte horas más tarde. Estos dos asesinatos ponen en evidencia que, tal como lo señaló hace mucho tiempo Carlos Santiago Nino, somos un país que vive al margen de la ley. Estamos a favor de una "solución jacobina" de la delincuencia y, lo que es más grave, celebramos cuando dicha solución toma estado público. Lamentablemente hay un importante sector de la población que aplaude a rabiar cuando la policía ejecuta a un delincuente que está desarmado o cuando una turba no tiene piedad con un delincuente que está a su merced. Hay una suerte de regocijo macabro cuando aberraciones como las señaladas tienen lugar, lo que no hace más que poner en evidencia que hay entre nosotros millones de argentinos y argentinas que estarían dispuestos a cometer estas atrocidades sin que ello les signifique cargo alguno de conciencia. Muy triste y penoso.
Hernán Kruse


Hawking y un diálogo inconcluso

Posiblemente quien suscribe sea uno de los que más sentimos la pérdida del gran científico Stephen Hawking pues desde la publicación de su libro "La historia del tiempo" tuve la oportunidad de escribirle varias veces. Si modestamente le mencionaba lo que me parecían errores, siempre lo hacía esperando recibir las explicaciones del caso. Me respondió, por medio de un secretario, más de diez veces pero nunca iba al fondo de la cuestión. El último mail fue desilusionante. Como sigo pensando que el diálogo es la herramienta más útil del ser humano nunca perdí las esperanzas y en estos días, con la mediación de una periodista británica amiga, planeaba hacer un nuevo intento. Lamentablemente la triste realidad pudo más y se cortó de plano. Si algún fiel seguidor de sus ideas quiere recoger el guante lo invito a que me escriba un correo y retomamos el tema. Toda discusión suele ser siempre beneficiosa para ambas partes.
rgomezkenny36@yahoo.com.ar
Ricardo Gomez Kenny


Hay que destronar a la muerte

La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida, por ejemplo, Jesucristo venció a la muerte. Siempre la muerte entristece y sorprende, si has vivido dignamente, lo lógico sería que mueras dignamente, cosa que no pasa generalmente. Es por ello que no debemos de temerle a la muerte, pues ella nos acompaña desde el momento en que nacemos. Lo que sí podemos hacer es criticarla, pues ella se comporta en forma muy irresponsable, porque en su devenir de muerte permanente, a todos los seres vivientes, no se fija en quién matará primero o segundo, clase social, cargo político, etcétera, sino que solamente ejecuta y cumple su cometido falaz. Por ello es que creo que debemos de destronar a la muerte, producto de su propia irresponsabilidad, si bien es cierto que al no elegir su presa, sino que lo hace de manera muy democrática, es decir elige a cualquiera, esa actitud es que la hace irresponsable. Alguien escribió: "Voy a buscar a la asesina muerte y entregarle mi cuerpo, así puedo vivir tranquilamente". Por mi parte, yo moriré un día cualquiera, de un año cualquiera, a cualquier hora. De manera que si estás vivo, nunca te detengas en tu camino, pues estarás retrocediendo, si bien la meta final será la muerte, bien vale la pena vivir la vida, por otra parte, el arte de envejecer consiste en conservar alguna esperanza de vida. Hay que estar agradecidos de la vejez, pues la misma es el precio de estar vivos. Entonces, adelante, no habrá fuerza capaz de detener a quien sueña, a quien construye aun sobre cenizas, a quien ama, a quien espera de la vida el momento mágico de una ilusión, a quien no olvida, que el tiempo pasó, sí, pero no se llevó consigo tu corazón, por tanto sueña. Yo le di mi propio tiempo a la vida y se lo seguiré dando, supe esperar por resultados y seguiré esperando por otros, digo, si destronamos a esta irresponsable, nosotros podremos manejar también el tiempo de morir.
Armando Torres Arrabal
arjt@hotmail.com

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