La sociedad y los adictos

Lunes 29 de Agosto de 2022

Lo trivial de la mirada sobre la problemática de las adicciones aun es abrumador. Ramalazos efímeros de autoridades gubernamentales que ponen en lo cotidiano una mínima mirada sesgada para apaciguar una demanda específica. ¿Cual es esa demanda especifica? En cuanto a la prevención, determinar cuáles serian las herramientas a utilizar y los mecanismos para desarrollar una tarea coherente, integradora, solidaria.

Las herramientas serán talleres de discusión y grupos de pares. Donde desentrañar algunos conceptos como oferta, demanda, consumo problemático, consumo recreativo. El concepto de familia. El uso del tiempo libre. La incidencia de la tecnología en los comportamientos humanos. En cuanto a la población receptora, diferenciar grupos y sus especificidades. En cuanto a lo asistencial, lo primero a reconocer es el desarrollo de los dispositivos que vienen ofreciendo un servicio terapéutico coherente y responsable en los últimos 40 años. Los líderes históricos debieran formar parte de los equipos gubernamentales como asesores.

El otro aspecto es la diversidad de los dispositivos existentes. Lo otro tan obvio pero tan desconcertante es la formación adecuada de los recursos humanos que van a desarrollar la tarea. Son alarmantes las falacias que se escuchan en los medios acerca de esto. Se trata de desinterés, oculto en un interés disfrazado de desidia, de apatía.

El otro aspecto son las diversas miradas que se cruzan en la teoría y en la práctica. Si el objetivo es que la persona afectada recobre su intimidad desgarrada y se proyecte a la vida cotidiana desde un espacio propio sean bienvenidas todas las opiniones. La idealización hoy sería la humanización de las sociedades de consumo. Ya no como utopías inalcanzables, sino como una manera de generar un ambiente de cierta armonía que recobre esas almas desde un lugar más solidario.

Osvaldo Marrochi