Cartas de lectores

La salud de los santafesinos

Domingo 14 de Julio de 2019

De manera muy simple podemos diferenciar dos grandes grupos de sistemas de salud. De un lado se agrupan los sistemas que interpretan a la salud como un derecho humano universal, y para poder garantizarlo el Estado asume un rol rector y garante de la cobertura de todos los ciudadanos, del acceso integral a servicios de calidad y del financiamiento solidario y equitativo. En el extremo opuesto se ubican los sistemas que entienden a la salud como una mercancía cuyo consumo debe ser sólo regulado por el mercado, y cada quien accede en función de su capacidad de pago y del seguro que decidió o pudo contratar. Sin entrar en detalles sobre los orígenes y las formas en las que nuestro particular sistema de salud argentino se fue estructurando a lo largo de su historia, lo cierto es que no goza de buena salud, y desde hace mucho tiempo padece serios problemas de fragmentación, es ineficiente si consideramos los resultados sanitarios obtenidos, y es extremadamente desigual entre provincias y entre regiones. ¿Qué sucede a nivel nacional? Las señales que surgen desde el gobierno nacional son desalentadoras y arrastran la situación a un verdadero escenario preocupante. Sólo para enunciar algunas alertas de lo que sucede, Salud perdió el rango de Ministerio, y conjuntamente fue reducido su presupuesto. La compra y provisión de vacunas se redujo peligrosamente. Nación se desentiende de Programas de Salud que transfiere sin recursos a las Provincias. La recesión económica genera desempleo y pérdida de cobertura de obras sociales. Los aumentos otorgados a las prepagas obliga a muchas personas a abandonar la cobertura o a pasar a los planes parciales “low cost” que recientemente autorizó el gobierno. ¿Cuál es el escenario provincial? En un país federal, en el que las políticas de salud son principalmente provinciales y el rol rector del nivel nacional tiende a desaparecer, es muy difícil construir un modelo de salud uniforme y nacional. Cada provincia intenta o elige un rumbo de desarrollo con horizontes muy inciertos y desiguales. En este sentido, Santa Fe corre con cierta ventaja respecto de otras. Enfrenta la compleja y grave situación que describimos, con la fortaleza que le otorga el antecedente de las gestiones sanitarias público-estatales de los últimos 30 años (gestiones peronistas y socialistas) que con sus matices, dieron a Salud un lugar relativamente importante, con nivel técnico y con gestiones transparentes; cuenta con un empresariado de la salud privada comprometido con el desarrollo y la innovación tecnológica del sector; y entidades gremiales profesionales que respaldan con su historia su clara vocación de servicio junto a la defensa de los intereses de sus representados. No obstante estas ventajas, la situación que nos toca vivir exige, a mi juicio, de la suma de voluntades, del acuerdo entre actores del sector, de generosidad e inteligencia para lograr el sendero de reformas que nos permita consolidar un Sistema de Salud Provincial que contemple e integre funcionalmente a los subsectores de la seguridad social, al privado y al Estado, que organice a los prestadores en redes regionales de atención, que contenga y supere los buenos antecedentes que en materia sanitaria acumula esta provincia, que seamos capaces de construir un verdadero pacto por la salud de todos los santafesinos. El desafío no es sencillo, pero no estamos tan lejos del objetivo. De nosotros depende.

Doctor Ramiro Huber

Consultor en Gestión de Servicio de Salud

Pobre mi democracia

El 11 de agosto de 2019 tenemos las Paso presidenciales. Yo siempre voté en todas las elecciones, pero en estas no pienso gastar mi tiempo para hacerlo. Y es porque en realidad si bien es una obligación moral, lo de obligatoria yo lo pongo en duda. Es sencillo, a todos los que voté me prometieron, me ilusionaron y me defraudaron, a pesar de que ellos tienen la misma obligación moral y obligatoria de cumplir con lo prometido. Por esto y todas sus mentiras ya no me siento obligado a votar. Soy de 1957 y he vivido los gobiernos de facto (que no vuelvan nunca más). Todos los gobiernos democráticos y con toda esta experiencia vivida, lo que he padecido fue siempre el poder por el poder. ¡Qué vergüenza! Y durante estos años de democracia, que ya son como 36, siempre son las mismas caras subiendo a una gigante calesita. Y no se bajan nunca, nunca.

Andrés Aguirre

Prohibieron el mate en la Biblioteca Argentina

La Biblioteca Argentina ha sido aprovechada por una gran cantidad de estudiantes y lectores a través de su larga existencia. En estos últimos años recibió grandes y merecidas reformas al ser un edificio con un gran valor histórico y cultural para la ciudad de Rosario. No creo que nadie reniegue de esto. Al reabrir sus puertas muchos volvimos con las ansias de volver a poder apropiarnos de ese espacio público como solíamos hacer. Juntándonos con amigos y compañeros a leer, conociendo gente, compartiendo mates y sintiendo la contención que esa gran casa del conocimiento transmitía. Sin embargo, al llegar y al tratar de volver a comenzar el ritual del mate y estudio nos venimos a enterar que algo tan propio y habitual para los estudiantes de este país como tomar mate había sido prohibido. Puede sonar a un capricho pero el mate además de gran compañero es el gran creador de comunidad y amistad en el espacio público de nuestro país. Es uno de los elementos más propios de la cultura argentina que trasciende todas las clases sociales, y prohibirlo en un centro de cultura y conocimiento más que una pequeña contradicción es una norma aborrecible. Es una tristeza tener que hacerlo pero comenzaremos a juntar firmas para volver a obtener un derecho patriótico indiscutible que es el de tomar mate en nuestros espacios públicos. Si quieren hacer de la biblioteca un museo háganlo, pero si va seguir siendo esa bella sala de estudios no nos quiten nuestro mate.

Tomás Castagnino

Los nervios de Alberto Fernández

Qué difícil es sobrellevar todo lo que (es muy notorio y evidente) le han tirado encima a Alberto Fernández para que resuelva, nombrándolo candidato a presidente por el kirchnerismo. Pero lo más difícil, tal vez sea tener que salir a explicar ahora todas las durísimas críticas que realizó hasta no hace mucho en relación a su hoy compañera de fórmula. Uno podría pensar que a los políticos (reyes del sarasa) no les resulta tan complicado desdecirse de sus propios dichos, pero tendrá que eliminar de la faz de la tierra a Youtube. Allí están todos los videos que lo muestran denostando impiadosamente a CFK en muchas cuestiones en donde la involucró directamente y sin anestesia. Esto lo deja parado de la vereda de los “chantas”, aquellos que siempre tienen un discurso a mano para pavonearse en cualquier ocasión, pretendiendo dar cátedra, mostrándose además como salvador providencial. No es que Nelson Castro, por caso, en la entrevista que le hizo en 2015, le preguntara de manera genérica por graves temas (a los que Alberto no vacilaba en catalogar de “gravísimos”), era él quien involucraba en esos hechos a Cristina. Por ello es que se lo nota particularmente tenso (y nervioso) cuando tiene ante sí a un periodista de esos que no suelen dar concesiones y preguntan “a fondo”.

Mariano Aldao

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