Cartas de lectores

¿La otra media naranja?

La androginia se refiere a un organismo con características tanto masculinas como femeninas.

Lunes 05 de Marzo de 2018

La androginia se refiere a un organismo con características tanto masculinas como femeninas. El término fue mencionado por Platón en su obra "El banquete" y dio origen al mito según el cual estos seres intentaron invadir el Olimpo por lo que Zeus, al percatarse de ello, les lanzó un rayo que los dividió en varón y mujer. Desde entonces se dice que ambos andan por la vida buscando su otra mitad, un mito que se asocia a la necesidad de complementación entre ambos sexos. El avance del feminismo, las familias integradas, el matrimonio igualitario y la igualdad de capacidades estarían de alguna manera relativizando la premisa de la media naranja. "No necesito una media naranja, soy naranja completa", dijo una vez Lola Mora. Hace mucho tiempo, Charles Fourier aseguraba que "los progresos sociales se operan en proporción al progreso de las mujeres hacia la libertad", en nuestra historia hay muchos ejemplos que corroboran ese pensamiento, desde Manuela Pedraza, la tucumana, o Juana Azurduy, la generala, hasta Salvadora Medina, que se atrevió a "cruzarle la cara" al dictador Uriburu. Felipe Pigna en su libro "Mujeres tenían que ser", nos relata la historia de nuestras "desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras" mujeres argentinas. El próximo 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, evocando la tragedia de 129 trabajadoras quemadas intencionalmente en una fábrica textil de Nueva York (8 de marzo de 1857). Desde entonces fueron muchas mujeres, a veces en forma anónima, las que lucharon por sus derechos. Hoy nadie discute que ellas continúan esa tarea y lo hacen junto a muchos hombres a favor de la igualdad de oportunidades laborales y la libre disposición del cuerpo femenino. Aceptar esto no implica negar la integración y el complemento de los sexos. Aunque recordemos que la mayoría de los descubrimientos han sido hechos por varones, aceptemos que también lo han sido los grandes desastres de la humanidad. Creo que se hace necesario repensar los roles, las dependencias inconducentes de unos sobre otros y las creencias pasadas de moda de superioridad masculina como alguna vez se pensó en la superioridad de blancos sobre negros. Distintos pero no mejores. La mujer de hoy está lejos de la esclava reproductora y el hombre debería repensar un poco la figura del macho alfa valorando la realidad de muchas hembras que crían solas y con éxito a sus hijos o que dirigen instituciones, empresas o países con probada eficiencia. De todos modos cada pareja, con sus respectivas mochilas culturales, tiene derecho a construir su historia y a manejar sus puntos de vista, transitando esta vida que, quiérase o no, se desarrolla de a dos.
Omar Pérez Cantón

A la espera del mesías argentino

¿La Argentina, con las características sociopolíticas actuales, responde a un proyecto inviable? La certeza por lo que uno observa en la calle es que sí. Y lo vamos a explicar con simpleza. Usted no puede elegir a su representante, que trae consigo una idea que pretende remediar una catástrofe, que ha dejado al país en bancarrota, luego de más de medio siglo plagado de monstruosos errores, pretendiendo que en poco más de dos años lo convierta en un vergel similar a las sociedades escandinavas. Ya lo he dicho otras veces, y lo reitero nuevamente, "los argentinos se anulan unos a otros", porque su éxito sólo consiste en el salvataje personal. Y cuando la marea los envuelve, como ahora, por ejemplo en las demandas colectivas, no tienen mejor propuesta que cerrar los ojos y enervar el puño detrás de una feroz y multitudinaria marcha digamos que se dirige hacia el norte. Pero lo que no presienten es que otra similar, "de los que no están de acuerdo", también avanza en sentido contrario. Entonces qué se puede esperar de todo este desconcierto, nada más que una nueva frustración y a seguir esperando al mesías, que vendrá algún día a colmar de felicidad al pueblo argentino.
Felipe Demauro


¿Maradona, ciudadano ilustre?

La designación de Diego Maradona como "ciudadano ilustre", propuesta por legisladores kirchneristas y aprobada por la Legislatura bonaerense, donde aún son mayoría, se sustenta básicamente en dos argumentos. El primero, que sería "el mejor jugador que ha dado la historia del fútbol", afirmación autoritaria pero muy discutible dada la existencia de otros genios futbolísticos como Pelé, Distéfano o Messi, entre otros. Y el segundo, que parecería increíble si uno no supiera de quiénes proviene "que su vida pública, profesional y privada pueda señalarse como ejemplo para generaciones futuras" (sic), lo que colma toda capacidad de asombro y parece una burla a la población. Como indirecta nota positiva, esta argumentación resulta una muestra descarnada de los "valores" de la ideología que dominó nuestro país durante más de una década, y que felizmente parece ir quedando en el pasado.
DNI 6.065.831


El ultraje al cuerpo de la mujer

Más allá de que haya quienes no consideran un delito al aborto, la práctica del mismo pone en riesgo de la mujer que aborta, su salud física, mental y espiritual. Porque, como en todo delito que se comete, una vez consumado el hecho recién se toma conciencia real de la gravedad de lo que se hizo. En el caso del aborto, aun cuando haya una ley civil que lo respalde para hacerlo, el ultraje que sufrirá la mujer en su cuerpo le pasará factura a su mente y sufrirá gravemente el dolor de lo que hizo hasta que sus días se acaben. No es tan fácil para una mujer sobrellevar la carga de haberse realizado un aborto. Cuanto más consciente e instruida sea esta persona, mayor será el peso de lo que hizo para su consciencia, con los consecuentes síntomas que tal acontecimiento acarrean para su salud mental y espiritual especialmente. No olvidemos que, naturalmente, el ser humano tiende a alejarse de Dios, por el excesivo sentimiento de culpa que tiene a raíz del desconocimiento suyo, sin tener graves culpas en las acciones realizadas. Si a esto le agregamos una culpa conscientemente incitada y amparada por una ley civil, entonces el sufrimiento y el dolor tendrán en el alma de quienes se sienten culpables un lugar tan seguro, que ni al mismo Dios le permitirán entrada. Y una vida sin Dios es el vacío existencial en su máxima expresión, con su consecuente repercusión social.
Daniel E. Chávez


Obligación de los gobernantes

Obligación y deber de los gobernantes de la Argentina es darnos el convivir en paz. ¡Basta de vivir enrejados como presos! Queremos poder caminar tranquilos por las calles del país, ciudad donde vivimos. ¡Basta de ser víctimas de asaltos, violencia, muertos por delitos! Votamos, pagamos los impuestos, los servicios más caros del planeta. Tenemos el derecho de expresarnos por el bien del ciudadano prójimo que vive en la Argentina.
Adrián Luciano Castrege
DNI 23.462.927


Garantías de la Justicia

Si la ley protegiera a las víctimas y no a los delincuentes, y si la Justicia colaborara y no los dejara en libertad, el policía Chocobar sería un agente más que cumplió con su deber. Él representa al policía que todos quisiéramos tener en la esquina de casa. Pero, lamentablemente en nuestro país ocurre lo contrario. Este policía fue condenado por dispararle al delincuente que huía tras darle 10 puñaladas a una persona, turista, para robarle. No pudo probar que lo hizo en cumplimiento de su deber. También es curioso que el juez no evaluara la intención del criminal ni los motivos por los que le clavó tantas veces el puñal, obviamente para matarlo. Me pregunto ¿no es este un motivo más que suficiente para la intervención de un policía? La defensa que esgrimió el señor Chocobar no fue sólo la de su persona sino la de una sociedad entera, cansada de robos, entraderas y asesinatos tantas veces impunes. Estamos en presencia de un final anunciado: si el delincuente no es alcanzado por la policía luego de un intento de homicidio, sigue en libertad y pronto volverá a robar y tal vez consiga matar. Habrá una nueva víctima, pero no habrá un Chocobar para defenderla. La realidad le dice que si interviene puede llegar a ser él el acusado y algún juez, bajo la teoría garantista de Zaffaroni, garantizará siempre la libertad del delincuente. En una muestra más de falta de sentido común y ubicuidad. Un Zaffaroni que declara públicamente que este gobierno nacional, elegido por el pueblo, no debe terminar su mandato. Declaraciones que junto a la de la señora Hebe de Bonafini, la de Hugo Moyano y otros voceros del gobierno anterior, reafirman nuestra necesidad de mantener el voto a favor del gobierno actual. No porque que no cometa errores, sino porque no seduce a los ciudadanos honestos una opción que garantice impunidad.
Jorge Bustamante


Para abortar hay que modificar la Constitución

La ley 23.849 aprueba la Convención sobre los Derechos del Niño, formando parte, en consecuencia, de la Constitución nacional. El artículo 2° de dicha norma refiere textualmente: "... se entiende por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad" (sic). El aborto, al concluir la vida de un ser concebido, constituye el homicidio de un niño. Habrá que modificar la Constitución nacional para la aprobación de la despenalización del aborto.
Roberto Meneghini
DNI 6.069.678

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario