Martes 07 de Abril de 2020
En el comienzo de la propagación del coronavirus, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había desaconsejado la utilización de barbijos en personas que no estuvieran infectadas. Lo había recomendado solamente para profesionales de la salud o para quienes estuvieran en contacto con algún caso positivo o sospechoso. También para las personas que estaban experimentando síntomas similares, como tos o estornudos frecuentes.
Desde el organismo explicaron que el virus era "muy nuevo", y que seguían "evaluando el uso potencial de barbijos en un rango más amplio".
En ese momento, muchos países acataron esas indicaciones iniciales de la OMS, pero esa perspectiva de análisis se está modificando, a la luz de los resultados de nuevos estudios del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), según el cual las gotitas emitidas con un estornudo o la tos pueden "viajar" en el aire bastante más lejos de lo que se cree.
En Estados Unidos, Chile, República Checa, Israel, Australia, Alemania, y algunos países asiáticos, recomiendan o exigen este elemento de protección para circular por la vía pública. También el gobierno español pedirá a su población que los lleve en la calle.
Los expertos en salud de todo el mundo están evaluando junto con los gobiernos la implementación de este modo de protección.