Carta de lectores

La llegada del "Che" a la Argentina

Sábado 29 de Agosto de 2020

La llegada del Che a la Argentina

Hace algunos años mi amigo, el escritor y periodista Oscar Muiño, me preguntó a cuántos presidentes de la República yo había conocido. Se sorprendió cuando le mencioné al general Juan Carlos Onganía. Lo había tratado antes de que se apoderara ilegítimamente de la Presidencia de la Nación. Y hoy recordé un episodio vinculado con él y que se produjo en el año 1961 a raíz de la llegada de Ernesto “Che” Guevara para entrevistarse con el presidente Arturo Frondizi. En ese entonces yo era secretario de Gobierno del municipio de Morón. Fui llamado, desde Presidencia, para preguntarme si tenía alguna excusa para visitar al jefe del Acantonamiento de Campo de Mayo, precisamente el mismo Onganía. Sí la tenia, pues desarrollamos actividades en común con motivo del festejo por el sesquicentenario de la Revolución de Mayo. Mi entrevista ese mismo día, una gentileza para el joven secretario, permite hoy verificar las condiciones en que vivió la República durante tantos años. El propósito era escuchar y opinar sobre la cuestionada presencia del ministro de Industria de Cuba, es decir Guevara. La reunión fue desopilante, asumiendo el dramático momento pues aparecía el poder de un ejército que no respetaba su rol en una república democrática, obviamente sin acatar la Constitución nacional. Sus palabras reflejaban el sentirse dueños del poder y considerar que el presidente debía haber consultado con los mandos militares esa visita, negando así la facultad del Poder Ejecutivo de manejar las relaciones exteriores. Mis argumentos chocaban con la inexplicable postura de superioridad que adjudicaba Onganía a los integrantes de las Fuerzas Armadas, a quienes consideraba depositarios del control último del poder. Así siguió la historia de los argentinos y pasamos horas cruentas hasta 1983, en que la valentía del presidente Raúl Alfonsín cortó con inteligencia los períodos de inestabilidad institucional y se dio este período único de más de 30 años de continuidad institucional, el más largo desde 1916.

José Bielicki

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario