La justicia humana
Últimamente no estoy creyendo en la justicia humana, pero jamás creí que la impunidad pudiera llegar a su mayor esplendor. La falta de ideales y de corazones ayudan a criar la más salvajes de las torturas, ya que considero que dejar un delito impune es torturar de una manera diferente a las víctimas y a sus familiares.

Domingo 21 de Septiembre de 2008

Últimamente no estoy creyendo en la justicia humana, pero jamás creí que la impunidad pudiera llegar a su mayor esplendor. La falta de ideales y de corazones ayudan a criar la más salvajes de las torturas, ya que considero que dejar un delito impune es torturar de una manera diferente a las víctimas y a sus familiares. No sé cómo será en el resto del mundo, pero en Argentina por ejemplo aún se están juzgando delitos que ocurrieron hace treinta años, como los son los ocurridos durante la dictadura militar: no está mal que eso suceda, pero deberían haber dictado debidas sentencias muchísimos años antes, ya que pruebas no faltaban.

Escuché que una madre, luego de 17 años de búsqueda, por fin encontró el cuerpo de su niño desaparecido a los cinco años en el año 1991. Recién ahora en el 2008 sus huesos fueron hallados en una alcantarilla, cuando ya la causa penal se encontraba prescripta por culpa de una actuación de parte de los fiscales que dejaba mucho que desear. La gente muchas veces apunta hacia el Congreso o hacia el Poder Legislativo y está muy bien que así lo haga pero últimamente creo que el Poder Judicial se está llevando todos los premios. Lo que no entiendo es por qué se dejan pasar estas cosas. Cómo puede ser que con toda la tecnología avanzada que hay en el mundo aún hoy queden delitos impunes— No lo sé, sólo sé que esta tortura por parte de Estado hacia su pueblo debe acabarse.

Andrea Rodríguez

DNI 31.566.170