Jueves 20 de Agosto de 2009
Un casamiento entre una mujer de 84 años y un hombre de 61 tuvo que resolverse en la Justicia ante la desaprobación del hijo de la mujer, quien consideraba que su madre no poseía lucidez mental para discernir la decisión que había tomado.
Se trata de una octogenaria que vive en una propiedad enfrente a la plaza Pringles y goza de buen pasar económico. Estaba de novia con un señor 23 años menor que ella y decidió casarse.
Pero en plena ceremonia en el registro civil el hijo se opuso rotundamente porque consideraba que su madre carecía de facultades mentales para llevar adelante ese compromiso.
Más tarde, y ante la negativa de su hijo, el Tribunal Colegiado de Familia Nº 4 de Rosario analizó los informes médicos forenses y tras escuchar a la señora autorizó la unión matrimonial porque consideró que gozaba de buen estado de salud psíquica.