Domingo 28 de Marzo de 2021
Pienso que la gran inteligencia que se le supone a Cristina es más mito que realidad. Mi tesis es que no tiene más inteligencia que cualquier otro político relativamente exitoso. Además, si fuera tan inteligente no tendría, por ejemplo, el 60 % de imagen negativa; o no habría conducido al peronismo en 2015 a una derrota electoral sin antecedentes; o no tendría los 13 procesamientos y siete pedidos de prisión preventiva que ostenta, ni hubiese incluido a sus hijos en las prácticas corruptas de las que se los acusa. Seguramente que al mito de su extraordinaria inteligencia contribuyeron su carácter autoritario, su irascibilidad y su obstinación. Pero estos aspectos están más vinculados a la personalidad y a las emociones. A igual inteligencia, la gente razonable pasa siempre más desapercibida que los irrespetuosos o desenfrenados. Por ejemplo, un autoritario suele decidir solo y así parecer más original. Un jugador de fútbol tramposo e impune puede parecer más habilidoso. Así, el inescrupuloso accionar de ella se percibe como más inteligente, especialmente si no le cobran las infracciones. La moral, los principios, la ética son independientes de la inteligencia. Si se pudiese inyectar inteligencia en las personas, y le aplicásemos una alta dosis a un déspota ambicioso, fabricaríamos una nueva versión de Hitler. En cambio, si se la inyectásemos a un científico, gestaríamos a un genio. Seguramente que el temor a ser juzgada y encarcelada -ella o sus hijos-, es lo que le produce a Cristina su iracundia contra la Justicia. Logra infundir miedo, y no sólo a los jueces. El impulso inicial no es más que miedo. Sin embargo, su lucha es adornada como una gran batalla épica. Borges decía que “la duda es uno de los nombres de la inteligencia”. ¿Alguien alguna vez vio dudar a Cristina? No creo. Se caracteriza por hablar con seguridad y de corrido. Pero, más que el ilusionismo verbal que ella practica -y muy bien-, importa la coherencia y la consistencia de lo que se dice.
Jorge Ballario
DNI 10.858.926
Marcos Juárez (Cba.)