Jueves 13 de Octubre de 2022
En uno de sus ensayos más célebres titulado “El deporte y el ocio”, Norbert Elias explica cómo el proceso de deportivización de ciertas prácticas se desarrolló en Occidente de manera simultánea con la industrialización de las sociedades.
Elias afirma que al haber un acortesanamiento de los guerreros y por ende la emergencia del monopolio de la violencia en los Estados aparecen los deportes como simulacro de las guerras.
Avanzado el siglo XIX se fijan reglas que atenúen los efectos violentos en las prácticas deportivas. Estamos en vísperas de un Mundial en Qatar, que se desarrollará en tiempos en que hay 16 conflictos bélicos en el mundo. Las guerras comerciales entre potenciales como China y EEUU, también la guerra entre Rusia y Ucrania.
Guerras reales que dejan un tendal de personas muertas y mutiladas y la “guerra simulada” mundialista. Irritantes contradicciones del capitalismo. El tenebroso negocio armamentista y la alienante industria cultural como cobertura de la barbarie.
Carlos Solero