Cartas de lectores

La eterna crisis del país

Se dice que en China, el ideograma "crisis" significa al mismo tiempo "peligro" y "oportunidad".

Miércoles 16 de Mayo de 2018

Se dice que en China, el ideograma "crisis" significa al mismo tiempo "peligro" y "oportunidad". Ha de ser cierto porque Argentina pasa inevitablemente, de una explosiva fiesta en gastos a una crisis devaluatoria y de ajuste. Lo repetimos, sin aprender la sabia frase de Einstein, "repetir lo mismo y esperar algo distinto, es locura". Los argentinos, ¿estaremos locos, seremos masoquistas? No sé. Cortoplacistas, seguro. Y así es que otra vez, enfrentamos una nueva crisis. Estamos acostumbrados, pero duele como si fuera la primera vez. Se sabe que habrá más inflación, más recesión, menor crecimiento económico y menos pesos, más tristeza y depresión, menos esperanza. Si sabemos de memoria que las fiestas se pagan con pobreza y angustia, ¿por qué insistimos una y otra vez? Algunas razones por las cuales estamos como estamos, mal: el gobierno anterior dejó tierra arrasada, sin infraestructura, con inflación alta (escondida), sin reservas, sin Indec, con un Banco Central a las órdenes del Ejecutivo, y se robaron todo los que encontraron a su paso. Macri debió hacer un detallado recuento de la situación en que se encontraba el país. No lo hizo. No habló de las tarifas planchadas desde Menem, que implicaba menos electricidad y menos gas. Inventaron el gradualismo. Parecía mejor para la gente que una política de shock. Pero el ajuste ya está entre nosotros y el FMI no tiene nada que ver, esto es "made in Argentina". Ahora se va a ahorrar en obra pública. La gestión era el fuerte de este gobierno de empresarios. No entendieron que depende de la política. El Congreso sancionó el impuesto a los tenedores extranjeros de Lebac. Estos le vendieron al Bcra U$S 2.500 millones. El agro no trajo los dólares que se esperaban. EEUU aumentó la tasa de interés. En todo el mundo (excepto el yen), las monedas se depreciaron y el dólar subió. El Bcra vendió dólares para mantenerlo bajo y no devaluó el peso. Los bancos de los países vecinos compraron dólares baratos en Argentina. La inflación no baja, la economía crece muy despacio, las inversiones no llegan. La situación no es desesperante, pero asusta. El gobierno le pidió ayuda al FMI, que tiene mala prensa en Argentina. No sabemos de cuánto será el préstamo y se dice que será un stand by. Pero la Argentina necesita mostrar el aval del FMI. El gobierno debe comunicarse mejor. Cambiar en la educación pública y convertirla en excelente. Mejor educados rechazaremos al populismo. Y nosotros debemos cambiar, la crisis debe servir para eso. De las crisis se sale, la Argentina lo hace cada 12 o 15 años. Que esta sea la última, que sea al estilo chino o al griego, una oportunidad o un cambio profundo. Pero cambiemos. Debemos terminar con las eternas crisis porque de no de hacerlo, las crisis terminarán con nosotros.
Armando Torres


¿Quién produjo el problema?

Al margen de discernir si el señor Mauricio Macri y todos los funcionarios de su gobierno tienen el conocimiento suficiente y necesario para resolver el problema, la pregunta es ¿quién produjo el problema? ¿No son los mismos que hoy se desgarran las vestiduras y se escandalizan teatralmente por los niveles de inflación, de pobreza, de endeudamiento, de déficit fiscal, de inseguridad, de narcotráfico, etcétera, etcétera? ¿O estos son los hermanos gemelos de aquellos? To be or not to be....

Oscar E. García
DNI 7.783.370


Consejos del Fondo Monetario Internacional

Así como el gobierno aceptó el consejo del FMI para promulgar la discutida Ley de Previsión Social, ¿no será ése también el motivo que lo impulsó a convertir al Estado en deudor moroso al no pagar los juicios con sentencia firme a favor de los jubilados? Aparentemente no hay afinidad entre las Fuerzas Armadas y los jubilados, pero ambos sectores de la sociedad son los más castigados por "razones económicas" y de ellos, para qué negarlo, las víctimas vulnerables son los ancianos.
Silvio Pizarro


Violencia, problema insoluble

Hoy lamentablemente debemos volver, a fuerza de ser reiterativo, sobre un problema que parece no tener salida del encierro en el que hemos quedado los ciudadanos argentinos y, en particular, los habitantes de Santa Fe y Rosario. En nuestra ciudad, caen con rigor mortis un promedio de cinco personas diarias. Esto parece una cuestión demencial, vesánica; cae abatido un ser humano cada cinco horas. Este promedio imposible de entender, mucho menos de aceptar, se repite todos los días disfrazado de guerras entre bandas de sicarios, de luchas entre quienes pretenden defenderse de la locura de los jóvenes, algunos, muy jovencitos y caen abatidos o matan al delincuente en tren de salvarse. Se están sembrando cadáveres y hay silencio de radio. No se atiende el meollo de la cuestión principal que es el de esta industria del crimen. Se debate el precio de las tarifas, que sin dejar de ver su importancia, responden a roles cuya latitud y urgencia son muy diversas. Los vandálicos delincuentes intentan acorralar a la sociedad, asustarla, meterle mucho miedo y con ello les queda expedito el camino a apropiarse de lo ajeno y, cuando les acomoda, lo acompañan de la muerte hasta por el valor de un boleto de colectivo, de lo cual a continuación se burlan frente a las cámaras de televisión. Matan por nada, matan por matar. El narcotráfico tal vez sea el inspirador de estas matanzas inexplicables, que no acaban. Pero hay una cultura que subyace a la cual nadie enfrenta con valentía e inteligencia. Nos hemos convertido en una protesta encarnada y ello no constituye la solución definitiva ni siquiera alcanza a ser un paliativo. El valor vida apenas se rumorea con el tema del aborto, pero en estos crímenes inenarrables, la vida no se pondera. Pero una vida es algo cuya importancia tiene una cuantía que ha caído hoy en manos de estos sujetos excrementicios que por nimiedades la exterminan. ¿Pero quién ordenará y cuándo esta problemática siniestra? En Santa Fe, epicentro del comienzo de la superlativa industria del crimen entre bandas, así como en ciertos sectores de Buenos Aires y en algunos otros sitios del país, todo está al garete en materia de seguridad. Con total impudicia se elimina la vida de un anciano como la de un joven u hombre de mediana edad. De cualquiera, ninguna vida vale ya nada. Cuando son apresados, siguiendo la filosofía zaffaroniana, entran y los ponen en libertad. Esto lo hace la justicia. Ella también debe hacerse cargo de este problema acuciante que transitamos los argentinos. Pues hay que balancear entre el cumplimiento irrestricto de las normas o una vida humana. Si nos apegamos a la figura delictiva o al código de procedimientos en materia penal, cualquier ciudadano se siente la nada. La droga es un factor central en cuestiones del delito en general y en particular del homicidio por distintas causas, pero si se las enfrenta, es ir en busca de la seguridad. El espanto que sobreviene cuando escuchamos o leemos las noticias referidas al volumen de esta temática, es inigualable. Y ni qué decir cuando de pronto frente a la detención de un delincuente aparecen los cisnes negros de los derechos humanos con sus legiones de abogados y todo el mundo a la calle, afuera del encierro. Entonces a trancas y barrancas nos preguntamos quién, cómo y cuándo pondrá freno a este enigmático problema de la inseguridad. Será Bullrich o Lifschitz, pero sea quien fuere, a esto hay que ponerle un punto final, la sociedad está explotando de angustia, de ira, de mucha bronca y también, por qué no decirlo, de miedo a salir de su casa, con lo cual el cometido de las bandas delincuenciales se cumple a pie juntillas.
Héctor Malvarez


Penas ejemplares por abusos a pequeños

Las recientes noticias nos espantan: otro niño flagelado y abusado por un chacal, depravado inmoral que debe estar encarcelado de por vida. Abusó de un pequeño de tan sólo cinco años, asesinado por su padrastro en la localidad de Gran Bourg, partido de Malvinas Argentinas. Santino se llamaba el pequeño mártir ultrajado en varias oportunidades. Su foto en los medios nos desgarra el alma de dolor. Muy delgadito con su delantal de jardín y su mochila, nos mira triste. El sujeto que completó su obra macabra se llama Gonzalo "Chino" Aguirre. El caso se encuentra en el Juzgado de Garantías Nº 5 a cargo de Nicolás Schiavo. Pasaron unos días y hasta la fecha nada se sabe. Es la triste suerte que corren estos niños, muchos asesinados por su propia madre; es la última moda. No hay justicia, sólo víctimas inocentes. Al juez Nicolás Schiavo le pedimos encarecidamente que se haga valer en su función aplicándole una pena ejemplar al asesino que sirva en el futuro para salvar otros pequeñitos indefensos que son atacados por estos malvivientes en su propia familia. Es fácil hacer justicia cuando se quiere. Que sea nuestro país un gran ejemplo en el mundo. Es inconcebible que el Congreso sirva para denigrantes políticos que miran la paja en el ojo ajeno sólo por hacer daño al contrincante cuando deberían legislar para estos casos aberrantes y para que no vuelvan a suceder nunca más.
Paola Lena Riviera
DNI 13.815.412


Problemas en colectora de Circunvalación

La colectora de avenida Circunvalación desde Juan José Paso a Eva Perón está cortada a la altura de las vías del FFCC. Por este motivo, el tránsito se debe desviar por debajo del puente hasta lo colectora que va de Eva Perón a Juan José Paso, haciendo que este trayecto se realice en contramano para poder retomar la colectora, con los consiguientes problemas que esto acarrea. Hay que agregar que calle Junín tiene doble mano y al ingresar en la colectora se tiene al tránsito de contramano. Se solucionaría habilitando el paso a nivel de la colectora y dando un sentido único a la calle Junín.
Carlos Preumayr
DNI 7.685.486

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