Cartas de lectores

Justicia, paz y orden

El soporte del pensamiento zaffaroniano sigue siendo el modelo perverso que ilumina hoy a los hechos que se suscitan a cada minuto en el país; las estadísticas dan espanto.

Lunes 24 de Diciembre de 2018

El soporte del pensamiento zaffaroniano sigue siendo el modelo perverso que ilumina hoy a los hechos que se suscitan a cada minuto en el país; las estadísticas dan espanto. Ese modelo hipergarantista no da respuesta al abominable espectáculo que presenció la sociedad, por ejemplo, en la frustrada final del Superclásico, donde el principio de autoridad fue pisoteado y bastardeado impunemente poniéndonos en ridículo, mostrando un perfil que los argentinos no poseemos. El hombre común se sintió agredido, disminuido y avergonzado por el accionar de las bandas y turbamultas incontenibles, desaforadas, en forma patológicamente gregaria. El hombre común en la Argentina es diferente, absolutamente distinto a lo que mostraron los medios de comunicación. Esas bestias, arrojando proyectiles —y afortunadamente no fueron de plomo— no son hombres comunes. Eran marginales, que no están integrados al mundo de los normales. Basculan entre los actos ilícitos y toda la sociedad víctima de sus ataques. La tensión viene colmando los límites de la paciencia y ello es muy peligroso para la paz social. El escarmiento que impone la sociedad puede generar tragedias. Eso hay que detenerlo a tiempo y, creo, que ha llegado el momento. No se debe permitir más al Estado nacional o provincial a que mientan. La sociedad viene clamando hace mucho tiempo y los poderes del Estado conservan un mutismo que atemoriza. Tomemos conciencia de este serio peligro de desintegración social. Tenemos todos el deber de peticionar a las autoridades enérgicamente.

Héctor Malvar


La Marcha de San Lorenzo

Su autor y compositor fue el uruguayo Cayetano Alberto Silva, nacido el 7 de agosto de 1873 en San Carlos, hijo de una mulata esclava a quien la familia Silva le dio su apellido. De niño estudio música y se desempeñó en bandas militares, emigró a Buenos Aires y se incorporó a la escuela de música del Teatro Colón. La marcha la compuso para el general Pablo Riccheri, ministro de Guerra, pero éste no quiso que le pusiera su nombre, sino el del pueblo donde nació: San Lorenzo. Se casó con la ciudadana rosarina Filomena Santanelli, con la cual tuvo ocho hijos. En 1898 se estableció en Venado Tuerto contratado por la Sociedad Italiana para desarrollar actividades musicales, y en esa ciudad santafesina en 1901 compuso la marcha. Fue director de bandas de distintos regimientos. Compuso también las marchas "Curupaytí","Río Negro", "22 de Julio" y "Tuyutí". Allí, en esa casa venadense, la ejecutó por primera vez en violín. El 28 de octubre de 1902 fue estrenada oficialmente en el Convento San Carlos, testigo del Combate de San Lorenzo, con la presencia de las más altas autoridades oficiales, y el Ejército Argentino la adoptó como marcha oficial. El maestro Carlos Benielli, docente de Venado Tuerto, amigo de Silva, le puso la letra el 27 de abril de 1907. Lamentablemente, por apremios económicos, Silva tuvo que vender por 50 pesos sus derechos sobre la música de la famosa marcha, que se ejecuta en todo el mundo.

Antonio Mogetta
DNI 6.005.840



Pami, un verdadero desastre

A principios de noviembre pasado sufrí un accidente. A causa del desafortunado hecho, mi rodilla izquierda triplicó su tamaño y se volvió de un color que asustaba. En virtud de ello y de un dolor insoportable, me dirigí a la guardia de un sanatorio con el propósito de ser atendida por Pami, obra social a la que estoy afiliada. Allí me hicieron una radiografía y, de acuerdo al cuadro, me sugirieron que sacara un turno con un especialista de manera urgente. Siguiendo las indicaciones me comuniqué con Pami con el fin de obtener el turno. Lo más pronto que podían darme, en virtud de mi prestigiosa cobertura social, era el 5 de febrero del próximo año. Claramente mi situación no podía esperar ese tiempo; por tal motivo y con la ayuda económica de un familiar, tuve que recurrir a un médico que me atendiera de manera particular, quien luego de realizarme un nuevo estudio, me diagnosticó un esguince. Pami me descuenta 1.500 pesos por mes para darme turnos con plazos que se extienden de dos a tres meses. ¿Cómo es posible que su funcionamiento siga siendo paupérrimo? ¿Y si prueban con la sugerencia de Barrionuevo e intentan dejar de robar al menos por dos años?

Claudia Marcela Busquets
DNI 14.803469


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