Juego ciencia
Durante los muchos años de mi vida evité cuidadosamente relacionarme con ese maravilloso juego-ciencia que es el ajedrez, con sus treinta y dos trebejos, sesenta y cuatro cuadros y el ansiado "jaque al rey".

Viernes 20 de Junio de 2008

Durante los muchos años de mi vida evité cuidadosamente relacionarme con ese maravilloso juego-ciencia que es el ajedrez, con sus treinta y dos trebejos, sesenta y cuatro cuadros y el ansiado "jaque al rey". Temía que, de involucrarme, el juego me apasionara y absorbiera, impidiéndome gozar de otros muchos placeres, seguramente más simples. Pero lo cierto es que "el hombre propone, y la realidad dispone". Y hete aquí que, pese a esos cuidados, me encuentro hoy y desde hace ya 100 días con otros cuarenta millones de trebejos, parado en un inmenso tablero de ajedrez de 2.791.810 kilómetros cuadrados de extensión, donde contenedores, con más saña que sapiencia y uno con más obligaciones que el otro, no vacilan en comerse peones, caballos, torres o alfiles y demás, para dar jaque al rey, que según de qué lado del tablero se mire, puede ser el gobierno o el país. Hay varios parámetros, en este mundo globalizado, para medir la importancia de los países, espero que al nuestro no se lo juzgue por la estatura de sus políticos, sumaríamos a la desazón, vergüenza.

Juan Carlos Romano, DNI 3.690.388