¿Nacional y popular?
Existe un sello que es utilizado por muchos partidos y/o gobiernos para querer hacer creer al conjunto de los ciudadanos que se identifican con sus intereses.

Domingo 20 de Julio de 2008

Existe un sello que es utilizado por muchos partidos y/o gobiernos para querer hacer creer al conjunto de los ciudadanos que se identifican con sus intereses.

Para detentar el título de popular deberá reunirse un requisito indispensable; ser aceptado por una clara mayoría de la ciudadanía . El actual gobierno apenas obtuvo el treinta por ciento, o sea tres de cada diez electores habilitados lo votaron. El resto, o sea los siete restantes, no lo votaron (votaron para otros partidos, en blanco, anulados o no fueron a votar). Entonces, ¿en dónde puede el actual gobierno sustentar su carácter de popular? Para tener un contenido nacional se deben tener la convicción y el ejercicio de la defensa de aquellos principios y prácticas que impongan una política en exclusivo beneficio de los intereses de la Nación y del conjunto de su población. Quienes han ejercido lobbies para la privatización de los recursos energéticos (petróleo, gas, agua, etcétera); quienes permanentemente imponen políticas que benefician a los grandes monopolios extranacionales en la explotación de la minería; quienes permiten la permanente extranjerización de las tierras; quienes permiten pasivamente la extranjerización de empresas nacionales; quienes distribuyen los recursos económicos obtenidos por el Estado a través de recursos fiscales en beneficio de los grandes pooles y/o grupos financieros multinacionales a través de subsidios, retenciones, excepciones y/u otros medios; quienes condonan deudas inmobiliarias de los últimos cuatro años a los grandes terratenientes; quienes les otorgan la subvenciones de grandes bancos extranjeros; quienes pagan una deuda externa contraída con fraude y a pesar de que la Justicia la declarara ilegítima e ilegal. A todos esos que aplicaron y aplican esas políticas que dañan los intereses de la Nación y que permiten e instrumentan la violación consecuente del artículo 29 de la Constitución, no merecen ser considerados nacionales. Por todo ello ¿en que puede fundamentar este gobierno su carácter de nacional y popular? Es un fraude a la ciudadanía.

Amílcar Monti