Jueves 07 de Febrero de 2008
Hoy el nuevo gobierno nos convoca a una jornada para "cambiarle la fachada a la escuela", pintar mancomunadamente, con el esfuerzo de las familias y los docentes, con directores que tendrán que llevar "listas de voluntarios" al Ministerio y recorriendo negocios del barrio pidiendo donaciones. Gesto que se pretende novedoso, que logra captar la opinión pública; resulta creativo y progresista que un gobernador se ponga el overol y vaya a pintar una escuela. Anuncio inteligente, digno de imitar y que pone en mala situación a quien no se sume. Y entonces, frente a tal anuncio, aparece el debate y la confrontación, en una sociedad que nos imponen divididos en "buenos" y "malos". Sabemos que en los últimos años han sido múltiples las formas de participación comunitaria que permitieron mejorar la infraestructura escolar para aprender en mejores condiciones. Pero muchas familias que soportan la desocupación, los peores salarios, la precarización laboral se han encontrado para sus hijos con una escuela pobre para pobres. Y las escuelas para "las niñas del medio" (como diría Galeano) son escuelas con muchas precariedades y que deben competir para afrontar y resistir a las múltiples ofertas privadas de su zona (las que a su vez están financiadas en gran medida por los subsidios del Estado). Pero en tiempos de no guerra, de no crisis económica, de récord en las recaudaciones, de superávit fiscal provincial y nacional, de una provincia sojera, con empresarios que engordan sus cuentas bancarias, récord en la producción de automóviles y su venta, ¿éstos son los anuncios que esperaban los maestros y la comunidad educativa toda? Me pregunto: ¿habrá un día de febrero para que jueces, abogados y escribanos pinten los Tribunales, y todos los espacios públicos de la Justicia o la no justicia? ¿Habrá un día de febrero para que los policías, gendarmes, militares pinten la fachada de las cárceles y sus celdas inhabitables? O en cambio, ¿habrá día en febrero que se envíen equipos de mantenimiento a las escuelas y hospitales para garantizar que estén pintados, higiénicos y seguros todo el año?
Daniela Vergara (vicedirectora del Jardín de Infantes Provincial Nº 89, Fray Luis Beltrán)