Cartas de lectores

Intolerancia que preocupa

Qué el árbol no nos tape el bosque (que nunca lo haga).

Martes 31 de Octubre de 2017

Qué el árbol no nos tape el bosque (que nunca lo haga). Estamos en tiempos más que agitados, no hace falta que lo digamos, pero nunca está demás aclararlo. No estamos en condiciones de afirmar si es que la inescrupulosa campaña electoral fue la causa del clima en el que estamos inmersos, o es sólo un reflejo de una sociedad que se olvidó de los matices, de las cuestiones más básicas y primarias, que hacen a cada persona que habita nuestro país. En el Politécnico no estamos ajenos al clima de época, hace tiempo que vemos como de a poco, todas las discusiones que ya estaban saldadas se están volviendo a abrir, y no desde nuevas aristas que no se hayan tenido en cuenta antes, sino con posturas y planteos que ya vivimos y sufrimos en el pasado. Desde comentarios en los pasillos hasta pintadas en las fachadas, nos hacen pensar que se abrió un "vale todo" donde la vida de las personas, el respeto por el simple hecho de ser humanos, ya no son moneda corriente. Que se hagan pintadas reivindicativas de la última dictadura militar sobre un mural pintado por estudiantes en la fachada de una escuela, no es poca cosa. Hace años que sostenemos que las escuelas no son fábricas de trabajadores ni mucho menos, las escuelas forman personas, seres humanos, que tienen que salir de las mismas, sabiendo respetar a sus pares, poner el valor de la vida humana por sobre la ideología política que cada uno pueda tener. Este tipo de actitudes, intolerantes y por sobre todo irrespetuosas, las vemos como provocaciones que vienen de personas que, por acción u omisión, avalan la desaparición forzada de personas. No vamos a caer en esa lógica, no es propio de una comunidad educativa, a todas estas acciones vamos a responder con más amor, más actividades, más diálogo y más debate. Es por esto que en medio de la vorágine, con medios de comunicación que desbordan de intolerancia y replican con una liviandad indignante los comentarios más miserables que puedan salir de una persona, en muchos casos referidos a vidas humanas, llamamos a la sociedad toda a reflexionar. No creemos que esta sea la única forma posible de interactuar con nuestros vecinos, compañeros, familiares. Creemos que es parte fundamental de la vida democrática de un país saber respetar. Y es eso lo que hacemos día a día en el Politécnico, enseñar a respetar los derechos humanos como principio fundamental y seguir sosteniendo años después las banderas de la memoria, la verdad y la justicia por los 30.000 desaparecidos que se cobró la última dictadura militar.

Austín Riccardi, Tomás Alesso, Federico Gayoso, Matías Solís y José Santillán

Los tiempos cambian, los médicos también
A pocos días de una operación y sobrándome el tiempo para pensar, vinieron a mi cabeza con recuerdos de 77 años de vida el nombre del doctor Manlio Horacio Bollero, médico cirujano general y médico de familia. Recuerdo que cuando debía operarme por distintas dolencias, en mis visitas previas explicaba a mis padres y a mí cómo era esa operación que nos daba tanto temor. Era tan fácil pasarla después de su contención y explicaciones porque su operación iba acompañada con su afecto, respeto y mucho amor a su apostolado. Hoy los médicos, no todos pero sí la mayoría, no acompañan, somos pacientes, no por la paciencia sino porque nos atienden como tales. No vemos al médico que nos va a operar, no hay diálogo, y ni hablar de explicación, y cuando entramos a la cirugía está con el barbijo y con aparatos y tres o cuatro colaboradores que no te dan ninguna tranquilidad, sino mucha inseguridad y miedo por no estar acompañada por alguien que veas su cara, o bien una sonrisa de contención. Es muy difícil poder aceptar este sistema moderno a los viejos de antaño donde conocimos como yo a un médico como el doctor Bollero, que nos operaba y que nos llenaba el alma de seguridad, confianza y tranquilidad. Y antes de cada operación pasaba por la sala donde estábamos y nos saludaba haciendo una nota de humor que disminuía el miedo. Pido perdón si ofendo a algún profesional pero hoy esta medicina es más comercial ante los ojos de algunos médicos que la aprovechan. Los viejos estamos mas acostumbrados al afecto, charlas y explicaciones que hoy no existen y vamos muy desprotegidos a una sala quirúrgica sin saber que nos puede pasar. Seria bueno que se cambien las actitudes para con los adultos mayores, y agregar que no faltan el respeto con sus actitudes. Tuve la necesidad de expresarme ya que no pasé bien este duro momento, y los posteriores, porque los controles no los hacen los médicos que elegimos sino que derivan a otros profesionales.
Martha Chimento

Las instituciones y las fechas
Los telefónicos, los metalúrgicos, los panaderos, en fin; no me alcanzaría esta página para nombrar a todas las instituciones que tienen una fecha asignada para su celebración. Generalmente, esa fecha se originó por la fundación de una empresa, y a veces por otros motivos como determinaciones legislativas, o nacimientos de altos dirigentes. Cualquiera sea el motivo, lo cierto es que ese día que casi siempre es feriado para la comunidad de que se trate, reúne a los integrantes de la fábrica, el comercio o la asociación que sea, en un almuerzo donde está de fiesta la evocación. Otros prefieren quedarse descansando en sus domicilios, o salir de paseo; y están en todo su derecho dado que para eso es su día. En las reuniones, en las que no faltan los jubilados, rondan los recuerdos y las anécdotas, sobre todo entre los más antiguos; y claro, no puede faltar la nostalgia por aquellos que dieron su adiós definitivo. Pero más allá de algún momento de tibia recordación, reina la alegría, el baile y en ciertos casos, la expectativa por el sorteo de diversos artículos. Son fechas propicias para el "picado" de fútbol, el asado, los partidos de truco y chinchón, y los mates con facturas. Los instantes vividos se van desgranando, las bromas afloran y se rescatan hechos que hicieron historia; alegres, emotivos, increíbles. Y en esas tertulias anuales la estrella es el sentido de pertenencia; el orgullo de formar parte, a veces desde hace muchos años, de la fábrica, la institución estatal o privada, la compañía, el taller, o el comercio donde se revista. He tratado de referir en esta breve carta, el sentido, la significación de las fechas que cada gremio o asociación tiene instituido; que exaltan el sentimiento de pertenecer, de sentirnos partícipes en la trayectoria del proveedor de trabajo en la que estamos empleados, dentro del vasto entramado laboral de nuestra sociedad.
Edgardo Urraco

¿Mauricio Macri cambió el país?
Macri no cambió el país, es el país el que cambió y por eso eligió a Macri, Carrio, Vidal, Toti Flores, entre otros. Es fundamental comprender que lo que cambió es el pensamiento de los ciudadanos y esto nos da esperanzas de que el cambio sea profundo y duradero. Confiemos en que quienes fueron electos comprendan que la Argentina no está más para líderes mesiánicos, populistas, que han ido sucesivamente y a su turno, destruyendo el país. Carrió y Macri tuvieron la lucidez de comprender que el cambio ya había ocurrido y actuaron de acuerdo a las circunstancias. Buena Suerte.
Juan B. Reñé
DNI 6247430

Prisioneros de la palabra
Leyendo el prólogo del libro "Las ansias carnívoras de la nada", de Alejandro Jodorowsky, obtenemos temas para compartir. Aquí que cada lector acomode este párrafo a la realidad que crea necesaria y conveniente, en la seguridad de que muchos humanos tal vez, se puedan sentir ampliamente identificados: "A menudo leyendo o viendo entrevistas y/o desarrollos de noticias de esos prisioneros de la palabra que se etiquetan ocasionalmente como verborrágicos intelectuales deduzco: Esta gente vive siempre en lo que se dice, pero nunca en lo que es". Las palabras, sus palabras, son sólo una especie de barca que sirve para atravesar el río y permitirles desembarcar en la otra orilla. Se olvidan de la meta, se distancian del origen y se quedan a vivir para siempre en la barca". Cuando "piensan" no hacen más que afirmar creencias que los manejan de los meandros de su oscuridad interior. Para ellos el mundo es lo que ellos creen que el mundo es. Más aún, están convencidos de ser lo que se imaginan que son, es decir, un conjunto de ideas comerciales carentes de realidad. Vivimos entonces pues, dentro de conformadas fronteras mentales, dándonos golpes contra paredes construidas por conceptos casi locos, costumbres estancadas, definiciones de cemento armado, morales caducas, filosofías pretenciosas, necesidades de consumo injertadas a punta de publicidad malsana, educaciones adulteradas por doctrinas políticas, deseos conformados por el ejemplo de personajes convertidos en verdaderos bufones al servicio de industrias nocivas. Peligrosamente nos preguntamos, a quién beneficia seguir creando mundos imaginarios para convencernos de que la conciencia despreciable y la justicia honesta son los peores errores de la humanidad".
Norberto Ivaldi

Eternamente agradecida
Agradezco al Pami II y a su equipo de cirugía, en especial al doctor Carlos Cambursano por su atención y dedicación luego de una cirugía de prótesis de rodilla. Eternamente agradecida.
DNI 4.673.306

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