Cartas de lectores

¿Institución pública o ring?

Los cargos públicos electivos llevan ínsitos una responsabilidad determinada

Sábado 06 de Octubre de 2018

Los cargos públicos electivos llevan ínsitos una responsabilidad determinada que es llevar a la institución su participación al tratamiento de los temas llegados al Concejo para su procesamiento en Comisiones, y finalmente, si fuera necesario, debatir algunas aristas en el recinto; se confrontan argumentos y opiniones diversas del tema, y finalmente, será aprobado o descartado, luego de una previa votación. Esa es la función de un legislador. Si algún miembro del cuerpo antes o después de concluido el estudio del tema deseara formular alguna manifestación podrá hacerlo si se le autoriza desde la Presidencia que, en general, procede autorizándolo. Esto es lo cotidiano en esos cuerpos deliberativos. Pero mal entendido estaría el tema si al recinto se lo constituye en una tribuna consorcial de litigantes de pensamientos cual riña de gallos o una olla de grillos, y muchísimo más si se vuelcan en los discursos, procacidades de unos contra otros. Sería un error descomunal de quien aspire a ello como también del que lo admitiera; sería algo así. La buena educación es sustancial en estos lugares públicos. El lugar donde se asiste a proponer ideas, a analizar temáticas y soluciones a las cuestiones que afectan a los vecinos, no debe desde ningún punto de vista convertirse en un ring, cuyo único resultado es denigrar la mentada institución, y la representatividad de los ciudadanos. Esto es a lo que nos hemos acostumbrado últimamente. Pero hoy la civilización ha alcanzado herramientas más sabias que la amenaza de incinerar el Parlamento de la República o el Concejo de nuestra ciudad. Sólo la ignorancia supina, al carecer de otros medios más civilizados apela a artilugios denigrantes. Me refiero a aquellos que so pretexto del sufrimiento de sectores vulnerabilizados, vocinglean violentamente mientras por detrás de sus bravatas distribuyen los estipendios a espaldas del ciudadano-soberano. Los cuadernos Gloria, aportantes truchos, así como una Justicia estancada y encamarillada, son muestras claras de esto. Los ciudadanos, que no recibimos "patrocinios" por nuestras opiniones, no nos ensombrecemos para protestar y nos disgustamos enormemente ante las barbaridades que nos obligan a escuchar. Con esta metodología perdemos todos los argentinos. La sociedad está hastiada de la violencia; la amenaza es propia de los cobardes y un claro gesto de impotencia. Sería curador para nuestra joven democracia, si los concejales hicieran una profunda autocrítica y avanzaran juntos hacia una construcción que bregue por soluciones y no ya por conflictos estériles. Quien firma, lo agradecería y quizás acompañará con su voto a quienes exhiban este perfil.

Del ajuste y la crueldad

Las políticas del ajuste en marcha que lleva adelante el actual gobierno nacional se asemejan bastante a las malas recetas monetaristas que históricamente fracasaron en la Argentina y en todo el mundo. Atacar a la recesión con medidas que van a generar más recesión es un absurdo, o en todo caso sólo cabe en la lógica de quienes pretenden ampliar la brecha entre elites privilegiadas y una inmensa masa de excluidos. La exclusión social genera sufrimientos múltiples, no solamente imposibilita el acceso a bienes materiales básicos: alimentos, medicamentos, vivienda y atención sanitaria, priva también de elementos simbólicos provenientes de la educación formal o informal. La actual administración tiene un único objetivo inconfesable por sus aspiraciones de continuidad asegurar la renta financiera a los banqueros vernáculos y transnacionales, y transferir recursos a los sectores más concentrados del capital. Entre las decisiones más tenebrosas que se ejecutan está el decreto presidencial que impone el recorte de pensiones a personas que padecen discapacidad y otras con enfermedades crónicas. Además, la restricción en descuentos o la lisa y llana eliminación en medicinas y prestaciones a jubilados. ¿Cómo mensurar la magnitud de la crueldad de estas políticas? ¿Cómo se mide lo que Silvia Bleichmar denominó "dolor país"?

La salud del presidente

Evidentemente, el presidente tiene algún problema neurológico. Que lo vea Manes. Todo lo interpreta en términos psicológicos: sobre una cuestión socioeconómica (la pobreza), dice que es "triste hablar de ella"; a un tema histórico-político (la independencia) lo trata desde la "angustia". Tiene un serio problema para captar la realidad, traducirla en términos abstractos y verbalizarla. Su modelo mental es limitado y endeble.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});