Domingo 14 de Agosto de 2022
“Voy a trabajar de sol a sol para que Rosario vuelva a ser una ciudad ordenada y en paz “ (Pablo Javkin en campaña). Tanto el intendente Javkin como el gobernador Perotti prometieron con mucho énfasis dos cosas que necesitamos los rosarinos: paz y orden. Fueron los caballitos de batalla en campaña. Lejos estamos de lograrlo. En este caso me refiero a la gestión municipal que pone excusas permanentemente, respecto a que la única vía de solución para conseguir orden y paz es a través de las fuerzas de seguridad.
Es un mito que la inseguridad solo se resuelve con más fuerza policial y que esa es la única manera de lograr el resultado de vivir tranquilos. ¿ Acaso esa es la exclusiva forma de alcanzar la paz o es solo una pata (importante, claro) de la estrategia para vivir sin los relatos salvajes día a día? El municipio puede y debe hacer infinidad de cosas para que la convivencia sea más armónica y que se resuelvan los conflictos y las necesidades de cada persona de otra forma. La tan reclamada autonomía municipal puede brindar muchos beneficios. Solo que ahora no existe. Con lo cual, la gestión municipal debe enfocarse en las acciones que sí puede hacer para bajar los niveles de violencia. Y dejar de relatar los hechos y quejarse. Es importante y urgente que el foco y la energía estén en todo lo que sí se puede hacer y que es mucho. Por otro lado son muchos los que pensamos que el reclamo del intendente es timorato y tibio tanto al gobierno nacional como al provincial y también respecto del aire viciado que es insostenible. El estado presente de verdad, la psicología, el coaching, el desarrollo personal, la meditación, la relajación el yoga y la comunicación no violenta tienen mucho para dar y cooperar para que vivamos en una Rosario libre, disfrutable, segura y en paz.
Alejandro Litmanovich