Jueves 27 de Diciembre de 2007
Se aproxima el fin de año y con ello los peligros que conlleva el consumo de alcohol en nuestros jóvenes y los lamentables efectos en algunos adultos. Sin importar que se brinde con vino o con agua el adulto es responsable por lo que dice y hace, por su condición de adulto y en algunos casos como el que menciono en esta nota con responsabilidad de dirigente. Cabe mencionar el hecho ocurrido en una fiesta de despedida del 2006 en un club de la costa de extracción gremial en la que el tesorero de dicha institución después de los sucesivos brindis, agredió verbalmente a mi hijo menor de edad y además lo acusó de un grave delito, el que por supuesto no existió. Lo que sí pudo existir fue la alucinación de dicho tesorero que después no quiso hacerse cargo de sus graves acusaciones. Igualmente puse a disposición de la comisión directiva de dicho club el nombre de los menores supuestamente involucrados para que dieran su testimonio de lo ocurrido, que por supuesto no fueron llamados. Solamente se les tomó declaración a algunos colaboradores del tesorero y algunos allegados del mismo. Dicha persona ocupa un puesto clave dentro de la comisión directiva del club, por lo que resulta por demás de sospechoso cómo algunos miembros de dicha comisión protegen al mismo. Sería sensato que las personas que estén a cargo de la seguridad en la fiesta de este año no consuman bebidas alcohólicas y se responsabilicen de sus acciones. Lamentablemente los asociados al club no tienen el derecho a elegir a las autoridades que presiden la institución, ya que estos son elegidos por una denominada "base bancaria"que pocos saben cuántos son y quiénes son. Un método cuestionable ya que pueden perpetuarse en la comisión directiva sin necesitar la aprobación de los asociados mediante un acto eleccionario. Y es así como llega esta persona sin ninguna vocación social a ocupar una posición tan influyente, y tal vez con el único mérito de ser amigo del presidente.
Ramón Gerardo Alvarez, DNI 13.488.349