historia

Inmigrantes en la Argentina

Martes 28 de Septiembre de 2021

El mes de la primavera presenta dos fechas para homenajear a los inmigrantes que habitan en Argentina. No confundir la Fiesta Nacional del Inmigrante con el Día Nacional del Inmigrante. La primera se realiza en la quincena inicial de septiembre y durante varios días en la misionera ciudad de Oberá. Esta ciudad es un verdadero “crisol de razas” dado los descendientes de suizos, polacos, alemanes, suecos, brasileños, árabes, finlandeses, daneses, ucranianos, paraguayos y rusos entre otras colectividades procedentes de Europa que viven en Oberá. Y la fecha 4 de septiembre fue instituida como el Día Nacional del Inmigrante, en virtud de que en igual fecha de 1812, el Primer Triunvirato resolvió patrocinar el arribo de inmigrantes al país. Los inmigrantes establecieron colonias en diversas regiones y aportaron su esfuerzo para el progreso de esos lugares argentinos como entre otros, Basavilbaso en Entre Ríos, donde fundaron la primera colonia de inmigrantes judíos; y Chubut, donde asentaron colonias galesas. Al decir inmigrantes surge la figura del salteño Aarón Castellanos, quien se preocupó por poblar la provincia de Santa Fe propiciando la llegada de inmigrantes europeos, y fundando la emblemática colonia agrícola de Esperanza en el año 1852. Para ello contó con el apoyo del gobernador santafecino Domingo Crespo. Además de Esperanza se eligieron otras áreas donde fueron radicados los inmigrantes. En todos los casos se los proveyó de ranchos, alimentos, herramientas, caballos, bueyes y semillas. Fueron varios los motivos que impulsaron a las personas a dejar sus pueblos natales y emprender la aventura de la migración. La pobreza, la falta de expectativas y las guerras fueron los principales. Los que firmaban acuerdos con organizaciones colonizadoras tenían un futuro más prometedor. Esperanza está situada en el departamento Las Colonias del que es cabecera; se halla en el centro-este de la provincia a 40 kilómetros de Santa Fe capital. Como la teología católica sostiene tres virtudes: fe, esperanza y caridad, los habitantes católicos de la colonia decidieron llamarla Esperanza. Además, qué mejor que ese nombre para bautizar a la tierra que representaba la esperanza en una vida mejor para las familias que llegaron con ilusiones y dispuestos a trabajar. Aarón Castellanos falleció en Rosario el 1º de abril de 1880, y el día 2, don Ovidio Lagos escribió en La Capital: “La sociedad de Rosario está de duelo, la República debe estarlo, reconociéndolo también como un verdadero heraldo del progreso”.

Edgardo Urraco

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