Inefable poema
El conflicto entre el gobierno y el campo recuerda a aquel inefable poema de Gustavo Adolfo Béequer, que por su elocuencia me permito transcribir: Asomaba a sus ojos una lágrima,/y a mi labio una frase de perdón...

Jueves 05 de Junio de 2008

El conflicto entre el gobierno y el campo recuerda a aquel inefable poema de Gustavo Adolfo Béequer, que por su elocuencia me permito transcribir: Asomaba a sus ojos una lágrima,/y a mi labio una frase de perdón./Habló el orgullo y enjugó su llanto,/ y la frase en mis labios expiró./ Yo voy por un camino, ella por otro,/ pero al pensar en nuestro mutuo amor yo digo aún: "Por qué callé aquel día—". Y ella dirá: "Por qué no lloré yo—".

Oscar Eduardo Romera, romera@royr.com