Cartas de lectores

Indignación por acción

¿Sabes lo que pasó, tío? Vinimos a pasear por atrás del Acuario y mi papá quedo indignado por la basura que estaba a la vera del río.

Miércoles 10 de Junio de 2020

¿Sabes lo que pasó, tío? Vinimos a pasear por atrás del Acuario y mi papá quedo indignado por la basura que estaba a la vera del río. La bajante dejaba aún más expuesta la desidia y contaminación que ocasionamos. Y Esteban, mi hermano, cambió indignación por acción, armó una publicación en Facebook y un grupo de WhatsApp (Mamayaku) y nos invitó a una jornada de limpieza. Y ahí estuvimos, sábado a la tarde, con bolsas, rastrillos, palas y las ganas de hacer. No todos nos conocíamos, mamás con sus hijos, amigos, gente con barbijos guardando la distancia social, juntando plásticos, vidrios, cubiertas y todo lo impensado que se pueda tirar al río. Nos faltó, siempre falta más, pero juntamos más de 50 bolsas de consorcio llenas de basura que un contacto municipal nos prometió recoger el lunes por atrás del Acuario. Volveremos con otra jornada, seguramente seremos muchos más y seguramente la gente del Acuario y del Sindicato de Trabajadores Municipales que tiene sus playas ahí, también tomen cartas en el asunto. Nuestro río se merece otro trato, nosotros nos merecemos otro trato. Terminada la jornada y ya desde el parque del Acuario pudimos ver con agrado que una garza se posó en la playa limpia, quizás como fiscalizando el trabajo, quizás como una pequeña recompensa o como un guiño de la madre tierra.

Héctor Santoro

DNI 20.408.619

Un consejo para la Magistratura

Es ridículo, absurdo y vergonzoso los pasos de baile que ensaya, semana tras semana La Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura para postergar la decisión sobre el inicio o suspensión del juicio político al doctor Canicoba Corral por enriquecimiento ilícito. Tratándose de la acusación más común entre sus señorías no sería conveniente que mientras postergan esa definición se dedicaran a elaborar un "protocolo para evitar juicios por enriquecimiento" de manera de evitar pérdidas de tiempo innecesarias, pues finalmente todos terminan absueltos o jubilándose. Señorías, no nos tomen de boludos.

Tomás Trelles

Correr con máscaras faciales

No sé por qué las autoridades municipales no aconsejan correr con máscaras faciales. Hacerlo sin barbijo no es seguro y con ellos tampoco, porque una respiración bucal agitada me parece que favorecería que filtren el virus (de hecho, no son totalmente seguros), no cubren los ojos (por donde penetra el virus), dificultan la respiración y por lo tanto la oxigenación (uno de los beneficios de correr), lo que además puede resultar dañino y hacer de correr una tortura, no un placer. Las máscaras no tienen ninguno de esos problemas. Las he visto entre 250 y 1.000 pesos en farmacias y en una pinturería. Cuestión de buscar. Aunque por ser una inversión en salud no me parecen caras. Y no corran más de 45 minutos. Es suficiente para mantener un buen estado físico, no tiene sentido exigir de más al organismo sino es para una competencia, y no las va a haber por mucho tiempo.

DNI 12.523.270

Sobre los geriátricos

La pandemia ha desnudado algunas realidades que permanecían desdibujadas por las urgencias cotidianas. Particularmente, me siento sorprendida por la impresionante cantidad de geriátricos que hay en algunas metrópolis. Me pregunto, ¿todos los adultos mayores son inválidos física y neuronalmente? ¿Todos perdieron la aptitud creativa, de discernimiento, y la capacidad de adaptación a los tiempos contemporáneos? Tengo muchas dudas. Una gran porción de ellos están depositados en ese "moridero", con fachada de "residencial para abuelos", subestimando la dignidad que confieren los años de experiencia y degradando lo afectivo a un mero acto de visita obligada. Muchos de nuestros adultos mayores, aún los que viven solos, sabiéndose libres y contenidos, deben ser "celebrados" por el camino recorrido y no depositados como un trasto en desuso en esos "desvanes" dónde mueren de tristeza, más que de las dolencias propias de la edad.

María Rosa Rovira

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario