Cartas de Lectores

Impotencia ante la inoperancia policial y la falta de respuestas

Domingo 10 de Enero de 2021

El pasado miércoles 30 de diciembre paseando con mis perros en las inmediaciones del Laguito del parque Independencia, un niño y una adolescente, hijos de un vendedor ambulante de permanente presencia en este lugar, me robaron el celular. Me di cuenta enseguida pero, como eran menores, no quise provocar un escándalo y pedí ayuda al 911. Esto sucedió frente al “Destacamento Policial” del parque Independencia que, mayormente, está cerrado.

Les expliqué la situación, que no había sido un hecho violento y que las personas que me sustrajeron el celular estaban todavía allí.

Nunca vino nadie, y lo único que encontré, cuando ya me volvía impotente por la calle Morcillo (prolongación de Cochabamba), fueron varios patrulleros “comprando” hamburguesas en los carritos del lugar.

Conclusión. Desde el 31 que estoy viendo desde el nuevo teléfono asociado a la cuenta que tengo en Android, las fotos y los videos que los chicos y su padre hacen con mi celular sustraído. Por la localización de Google tengo hasta la dirección precisa en donde está ese teléfono.

El 2 de enero fui a la Policía y me tomaron la denuncia pero dependemos de un Juzgado que evalúe (dependiendo de las ganas) si se le seguirá dando curso a dicha denuncia.

Por lo tanto, después de escuchar a tantos sabelotodo, incluidos a funcionarios, decirme que me presente un día ante el vendedor ambulante y pida “bajo presión” mi celular, me pregunto una y mil veces: ¿Para qué pagamos los impuestos? Políticos haciéndose chicanas, mil casos peores que este simple robo a la deriva. Medios de comunicación marcando noticias trágicas sobre la inseguridad para que después todo se pierda en el olvido.

¿Qué hacemos? ¿Me lo pueden explicar? Porque si no se puede hacer nada, entonces creo mi propio Estado paralelo y hago lo que quiero, como ya lo hacen muchos.

En cuanto al 911 me gustaría saber cuál es su fin y para qué sirve: si se trata de una simple aplicación de marketing político gubernamental o la prioridad es para los asesinatos o situaciones muy violentas, con el solo hecho de alimentar el morbo.

Seguramente no voy a recuperar mi teléfono y ellos seguirán como si nada con su puesto en el Laguito, pero quiero remarcar la impotencia de tener toda la información en la mano y que nadie quiere hacer nada. Porque, justamente, estamos en manos de la nada, a la buena de Dios.

Fernando Manuel Campo

DNI 20.174.162

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