Martes 22 de Noviembre de 2022
Sobre la carta “En defensa de los árboles”. Desde luego, el problema anida en la educación ciudadana, lamentablemente decadente en nuestro país. En EEUU, Europa o Japón, nadie se anima a dañar un árbol, por el contrario, su integridad y cuidado hace a la inquietud de la inmensa mayoría.
Pero el problema adquiere mayor preocupación cuando accede a Parques y Paseos. El abandono en todo aspecto, fitosanitario y/o reforestación, es lamentable.
Hace poco este diario publicó secuelas en palmeras en Oroño. El periodista entrevistó a la dirección de la división municipal acerca de razones de las patologías. Se hacen saber posibles causas, asimismo que Parques y Paseos estudiará el problema. Nada se hizo.
Recuerdo que hace más de diez años sufrió una afectación similar una de las palmeras de la plaza San Martín. Obviamente la palmera se secó y hoy es muestra de desidia y abandono. El problema por lo general es el hongo Fusarium, cuyas esporas infectan las raíces. Se debe controlar en base a funguicidas específicos. No se hace.
Cuál es la razón para mantener esa repartición. Las enfermedades de las palmeras han sido objeto de especiales estudios. Existen tratamientos, preventivos y de conservación, nada de eso se hace. Aún más en plaza San Martín los plátanos atacados por insectos y luego hongos han corroído sus estructuras, solo se mantienen a través de la corteza.
El mediodía del miércoles de la semana pasada, una importante rama de más de 12 metros cayó sobre los jardines de la plaza, felizmente no había personas en el lugar, un milagro. Todos los ejemplares tienen ahuecadas importantes ramificaciones incluso el tronco.
Insisto, además de desinterés respecto a este complemento necesario en la vida humana, la repartición acusa un déficit en cuanto funciones necesarias, demostrando una impericia inexplicable, que ya no nos sorprende.
Leonardo Gentile Cappella