Cartas de lectores

Iguales, pero no tanto

Jueves 23 de Mayo de 2019

Y si se sabe que se trampea, ¿por qué no legalizar la trampa? Al parecer así lo comprendió la mayoría de los legisladores que hace unos días le dieron carácter de ley a la reforma que habilita el aporte de empresas en las campañas electorales en Argentina. Bien es sabido que a mayor recaudación de fondos un candidato amplía su difusión y capacidad de persuasión y convencimiento de algún electorado indeciso; a promesa de favores futuros para con la empresa “patrocinante”. Algo así como el hipotecar el futuro mandato a cambio de la garantía de obtenerlo y que sea legal el hacerlo. Una decisión muy poco democrática por cierto y un menos deseable permiso de permanencia apuntalado por fondos privados. ¿Tendremos los argentinos verdadera noción de a qué se le llama República?

DNI 21.653.863

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